La pervivencia del sector de fabricación de escopeta artesanal en Eibar puede peligrar hasta tal punto que en los próximos quince años podría llegar a desaparecer si no se toman las medidas adecuadas de carácter formativo y de apoyo a la inserción.
Ésta es una de las rotundas afirmaciones, contrastadas con datos estadísticos actuales sobre el sector, que se presentan en un informe elaborado por la Escuela-Taller de Eibar para justificar la puesta en marcha, en los próximos meses, de una actividad para formar especialistas en la materia.
El estudio hace un repaso a la historia del sector, recordando que la fabricación de escopetas es una actividad industrial y artesanal tradicional de Eibar, que ha permitido, junto a otras actividades, «que nuestra ciudad sea conocida en todo el mundo». En los años ochenta, añade el informe, el sector sufrió una impresionante crisis que le situó al borde de la desaparición.
No obstante, posteriormente, esta actividad ha ido recuperándose y afianzándose en un mercado donde, sobre todo, la escopeta de carácter artesanal o fina logra una cartera de pedidos «que hace que pueda plantearse el presente y el futuro con optimismo», ya que, actualmente, se trata de un sector consistente y con posibilidades de expansión.
Pero a continuación, el informe se lamenta de que «tan prometedora como se presenta la cartera de pedidos, desalentadora es la situación del sector cuando hablamos desde el ámbito de los recursos humanos».
Próximas jubilaciones
Se expone dicha situación con datos facilitados por la Asociación Armera, según los cuales en la actualidad el sector tiene 84 puestos de trabajo directos y 48 externos. Pero en los próximos cinco años se jubilarán 20 personas, cuando haya transcurrido diez años ya serán 54 los que se han jubilado, y dentro de quince años 86 de los trabajadores que ahora están en el sector se habrán retirado.
Hay que tener en cuenta, además, que en estos momentos no hay acción formativa reglada que asuma ese reto, ni parece oportuna la asunción de este tipo de formación desde este ámbito, ya que las necesidades de personal cualificado, numéricamente hablando, no son grandes, y exigen una alta especialización. Es decir, se trata de oficios cuya cualificación requiere años y una determinadas habilidades personales.
El informe señala más adelante que, en los últimos veinte años, salvo una actuación que desarrolló el Ayuntamiento de Eibar junto con el Gobierno vasco y la Asociación Armera, y posteriormente otra a través de un Taller de Empleo junto con el Inem, «no se ha llevado a cabo de forma integral ninguna acción formativa que dé respuesta a las necesidades que han ido surgiendo».
En base a esas razones, la Escuela Taller de Eibar ha organizado un programa formativo, que se desarrollará durante año y medio «para dar respuesta a las necesidades de este sector».