El accidente de tráfico registrado a primera hora de la tarde del viernes ha adquirido tintes aún más dramáticos al conocerse que el joven de 18 años que conducía el turismo que embistió a dos motos y que causó cinco muertos en Pontevedra, incluida la de su madre, no tenía carné de conducir. Según confirmaron fuentes de la Guardia Civil y de la Dirección General de Tráfico, el velocímetro del 'Hyundai Coupé' que conducía H.P.G. se paró a 140 kilómetros por hora.
Cuando aún no se ha producido el grueso de la operación retorno, todo parece indicar que el del viernes será el accidente más grave de una Semana Santa que, salvo sorpresa mayúscula, adquirirá tintes trágicos al superar el centenar de muertos en la carretera.
El siniestro se produjo minutos después de la tres de la tarde en el kilómetro dos de la vía rápida del Salnés, en Pontevedra. El turismo del joven, que circulaba sentido a la capital, invadió el carril contrario en un adelantamiento incorrecto en un recta que no está considerada como un 'punto negro' de la red vial. En cuestión de segundos, el 'Hyundai Coupé' embistió de forma frontal a dos motos que circulaban en sentido contrario, hacia Sansenxo.
Como consecuencia del brutal impacto, una de las motos destrozó la puerta del copiloto, donde viajaba la madre del conductor. M.G.R., de 38 años y vecina de Marín, resultó muerta en el acto. Su hijo, por su parte, sólo sufrió heridas leves con un traumatismo costal. De hecho, no fue necesaria su evacuación al hospital.
Respecto a los otros cuatro fallecidos, tres son mujeres. MC.S.P, de 41 años y vecina de Vigo, y R.B.H., orensana de 33, viajaban en un 'Suzuki GSX 750 F'. Por su parte, R.E.S, de 50 años y vecina de Poio, circulaba acompañada del hombre fallecido, C.J.C.C., de 44 años y natural de Meis, en una 'Suzuki GSX 1300'. El impacto fue tal que los servicios de emergencia desplazados al lugar sólo pudieron certificar los fallecimientos.
Retorno escalonado
A la espera de que a lo largo de la jornada de hoy se produzca el grueso de la operación retorno, sobre todo sentido Madrid, el último balance de la DGT decía que desde el pasado 7 de abril y hasta las ocho de la tarde de ayer, 77 personas habían perdido la vida en la carretera.
En las carreteras del País Vasco, la normalidad fue la nota dominante tanto en las jornadas del viernes como del sábado. Fuentes del Departamento de Interior del Gobierno vasco señalaron que no se han producido accidentes de relevancia. Al ser festivo también el lunes, no se espera una gran afluencia de vehículos durante la jornada de hoy. En esta misma situación se encuentran Cataluña, Valencia, La Rioja y Navarra.
Además del de Pontevedra, los accidentes se sucedieron a la largo de ayer, aunque el de más gravedad se registró a media tarde en Valencia, donde tres personas murieron y otra resultó herida muy grave al colisionar dos turismos frontalmente en la CV-60, a su paso por el municipio de L'Olleria. El herido fue evacuado en un helicóptero medicalizado de la Generalitat al hospital de la Fe de la capital. El siniestro se produjo sobre las 18 horas en el kilómetro dos de esta vía, a la salida de un túnel y sentido Gandía.
Respecto al resto de siniestros registrados ayer, una de los más relevantes concluyó con otro joven gallego de 26 años muerto al salirse de la calzada el turismo que conducía, un 'Peugeot 206', y colisionar contra un muro en la localidad coruñesa de Carballo. El joven, Roberto B.V., viajaba sólo.
Más información
www.dgt.es 900 123 505
www.euskadi.net/trafikoa 902 112 088