Los turistas también eligen Bilbao como lugar de vacaciones. Así lo atestigua la alta ocupación hotelera que experimenta la villa esta Semana Santa. El Guggenheim y la exposición El Arte de Rusia ha sido punto de reclamo para extranjeros y nacionales que vienen a la capital vizcaína en busca de cultura y ocio. La marcha de bilbaínos ha dado paso a catalanes y madrileños y también a británicos y alemanes, así como taiwaneses y chinos.
Los responsables de los hoteles aseguran que se encuentran «a tope». Hasta Bilbao han llegado familias enteras para pasar sus días de asueto, y en algunos establecimientos se han visto obligados a colgar el cartel de no hay habitaciones. Las 211 del Sheraton están ocupadas, «las dobles hasta con tres personas», explicaron desde el hotel de Abandoibarra. Además, las cuadrillas de veinteañeros y los característicos 'mochileros' han puesto rumbo a Bilbao para disfrutar de su gastronomía. «La pena es que cierren tantos restaurantes y bares», indicaron desde el hotel hespería Zubialde.
En el albergue municipal de Castresana -142 plazas- han derivado a más de un cliente a hostales y pensiones. Asimismo, la oficina del aeropuerto de Loiu de Bilbao Iniciativas Turísticas ha detectado el valor al alza del turismo vizcaíno. «Parece que el alto el fuego de ETA y que este año la Semana Santa ha caído en abril ha animado a los turistas», señalaron.