El Ayuntamiento de Lekeitio ha diseñado un ambicioso plan de marketing para difundir el nombre de la villa y convertirla en uno de los principales destinos turísticos de la costa vizcaína. Para alcanzar este objetivo, el Consistorio ha ideado un paquete de medidas entre las que destaca la intención de convertir el municipio en un gran centro de interpretación del patrimonio marítimo. La iniciativa obligará a intervenir en algunos de los espacios más emblemáticos de la villa. Entre los proyectos más avanzados destaca el diseñado para el faro de Santa Catalina, que se convertirá en la primera infraestructura de estas características visitable en Euskadi.
Tras obtener el visto bueno de la Autoridad Portuaria de Bilbao, propietaria de las instalaciones, el Consistorio busca ahora la financiación necesaria para convertir el extraordinario vigía sobre el mar Cantábrico en «un nuevo espacio que permita conocer qué se siente cuando se navega», explica el alcalde de Lekeitio, José Mari Cazalis.
La recuperación de la torre, junto a la atalaya, exigirá un elevado desembolso económico. Algunos estudios cifran el esfuerzo necesario en 600.000 euros. La Administración local confía en sufragar parte de la inversión con fondos europeos procedentes de su participación en la red 'Udalarrantz', integrada por municipios vascos altamente dependientes del sector pesquero.
Astilleros de ribera
Otra de las actuaciones destacadas será la recuperación de alguno de los astilleros de ribera existentes en la villa. La intención es que los turistas puedan conocer el artesanal trabajo que conllevaba la construcción de los pesqueros. Precisamente, la difusión del modo de vida de los arrantzales será de nuevo el principal atractivo del barco de propiedad municipal 'Playa de Ondarzabal'.
La gestión realizada por los responsables de la explotación del albergue habilitado en el Trinkete Etxea, la empresa Suspergintza, ha permitido dinamizar las actividades vinculadas con el buque hasta el punto de tener concertada buena parte de la agenda de la próxima temporada. Los resultados han animado a la Administración local a seguir adelante con el proyecto.
La puesta en marcha de un centro de interpretación en el viejo molino de Marierrota, a cargo de la Mancomunidad de Lea Artibai, la posibilidad de acercarse a las descargas de pescado en el muelle, visitar la antigua cofradía, potenciar la 'ruta del pescado y del vino' y conocer el trabajo de las conserveras completarán los atractivos del mar que Lekeitio venderá para atrapar al turista no estacional.
«Queremos incrementar la presencia de visitantes en un 7%. Además, aspiramos a que no se limiten a venir sólo en agosto y, cuando opten por acercarse hasta nuestra villa, alarguen su estancia entre nosotros, así como su gasto medio», añade el máximo edil lekeitiarra.
Un bar del siglo XIX
Para centralizar la gestión de todo el programa, el equipo de Gobierno local estudia la posibilidad de comprar la antigua Comandancia de Marina, situada en pleno muelle. «Su adquisición dependerá del valor inmobiliario. No estamos dispuestos a gastar una millonada en un edificio que ya debía ser de propiedad municipal y a un precio más que asequible», manifiesta Cazalis.
En caso de hacerse con el edificio, el Consistorio intentará abrir un bar donde se recreará el ambiente marinero del siglo XIX. Una de las salas estará destinada a la proyección de películas vinculadas con el mundo marino procedentes de los fondos de AZTI. «También se cederá un local a una de las asociaciones que trabaja en defensa de las ballenas por la especial vinculación que este animal ha tenido en la historia de la localidad y, en definitiva, de sus gentes», adelanta el máximo responsable local.
De hecho, la cola de una ballena constituye la nueva imagen institucional de Lekeitio. El Ayuntamiento ha colocado este distintivo en su renovada página web (http://www.lekeitio.com), que entre sus singularidades ofrecerá en breve la posibilidad de conocer al momento el tiempo que reina en la localidad. Asimismo, se lanzará una amplia campaña de publicidad basada en «las once razones para conocer y acercarse a esta hermosa villa».