El joven acusado de una agresión sexual a una chica en las escaleras de Solokoetxe de Bilbao en la madrugada del 19 de marzo, ingresó en la cárcel de Basauri a primera hora de la tarde del pasado jueves después de permanecer dos semanas desaparecido. A.B.F., de 21 años y vecino de la capital vizcaína, se presentó en el Juzgado de Guardia, junto con un familiar, ese mismo día a mediodía. Sobre él pesaba una orden de detención dictada por el titular del Juzgado de Instrucción número 1 después de que se marchara de la sede judicial cuando le iba a ser notificado un auto de prisión provisional, el pasado 29 de marzo.
Su desaparición obligó también al magistrado a adoptar medidas cautelares de protección para la víctima. La joven se mostraba ayer «aliviada» al conocer la noticia. Llevaba quince días custodiada, primero por dos agentes de la Ertzaintza, y en los últimos días por un escolta privado.
Rueda de reconocimiento
La chica sufrió la agresión sexual cuando regresaba a su casa, después de despedirse de sus amigas en la plaza Unamuno del Casco Viejo. Un desconocido al que le había dado dinero para el billete del ascensor público de Solokoetxe, la abordó por la espalda a la salida, la golpeó repetidamente y la forzó. Días después, ella misma reconoció al agresor por la calle, en la zona del Ensanche, y avisó a la Ertzaintza para que le detuvieran. Tras prestar declaración, el joven quedó en libertad provisional con la obligación de presentarse una vez a la semana ante el Juzgado.
La víctima volvió a identificarle en una rueda de reconocimiento, en la que también fue señalado por el empleado del ascensor. Esta prueba precisamente fue la que motivó el auto de prisión, que nunca llegó a serle notificado al imputado. Mientras las partes aguardaban en el edificio judicial a conocer la decisión del juez, A.B.F., que cuenta con antecedentes policiales por robo y lesiones, se marchó. Durante las dos semanas en que el encausado ha permanecido en paradero desconocido, el magistrado amplió la orden de detención e ingreso en prisión al resto de cuerpos policiales.