El Correo Digital
Lunes, 17 de abril de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES

LA RIOJA
DEPORTES LA RIOJA
La cuenta atrás arranca de la peor forma
El Logroñés CF cae con justicia ante un Sabadell con carencias similares pero que adelanta a los riojanos gracias a la victoria de ayer
La cuenta atrás arranca de la peor forma
TORTAZO. Ibarra se duele de un golpe tras un lance con un rival en el partido de ayer.
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar
LAS CLAVES LA FICHA
El pésimo segundo tiempo

La primera mitad fue aseada pero la segunda fue un auténtico desastre. Con desorden, sin criterio y carente de actitud. Fatal.

La entrada de Orife

Orife entró en el minuto 59 y con dos movimientos básicos desarboló la defensa riojana y a un Javi García que estuvo desastroso.

La ausencia de recursos

Ni Bengoechea desde el banquillo ni los jugadores locales en el campo tuvieron la actitud adecuada para cambiar algo. 0-2 Alineaciones

Logroñés CF: Bermúdez; Del Puente, Sergio Gámiz, Manu Arias, Javi García; Jordi, Lolo, Ibarra, Adri (Arrieta, m. 55); Goiria (Fúriga, m. 61) y Abasolo (Nacho Castro, m. 76).

Sabadell: Urko; Peke (Nandi, m. 90), Crivillé, Neftalí, Txiki; Medina; Chavi Muñoz (Orife, m. 59), Sergi Iglesias, Hannouch (Marcos, m. 17), Cañadas; y Gallo.

Goles

0-1. Orife (minuto 66) aprovecha un gran pase interior de Peke al centro de la exageradamente adelantada defensa riojana para encarar a Bermúdez, regatearle y marca a placer.

0-2. Cañadas (minuto 82) recibe un balón colgado desde la derecha en el vértice del área pequeña ya en la izquierda. Controla el esférico, recorta y ante la pasividad de la zaga riojana bate a Bermúdez a pesar de su mal golpeo.

Árbitro

Gorostegui Fernández, del colegio vasco. Expulsó por doble amarilla a Manu Arias en el minuto 84 y por roja directa a Arrieta en el minuto 89. Además amonestó a los locales Lolo (m. 24), Ibarra (m. 76) y Fúriga (77); y a los visitantes Cañadas (m. 29), Crivillé (m. 33), Neftalí (m. 60), Peke (m. 72) y Gallo (m. 83).

Incidencias

Encuentro correspondiente a la trigesimosegunda jornada liguera jugado en Las Gaunas con algo más de 500 personas en las gradas.

Publicidad

El Logroñés CF tiene motivos para estar contento. A pesar de que es una auténtica ruina de equipo, sin alma ni cabeza ni corazón, lo cierto es que éste último sigue latiendo. A día de hoy no está capacitado para ganarle a nadie, pero como sus rivales tampoco hacen méritos para sumar de tres en tres, las tortas en la zona baja de la tabla se están repartiendo a diestro y siniestro. Nadie gana, algunos empatan y casi todos pierden. Y así todos los equipos con problemas se aferran a la idea de que matemáticamente aún es posible la salvación.

Pero este discurso habitual entre los perdedores -el Logroñés CF lleva tiempo pensando así mientras agota una oportunidad tras otra- suele acabar como ayer finalizó el partido el conjunto local: observando la fiesta organizada por el Sabadell y sus seguidores delante de los morros de un equipo que ya no sufre ni padece con el fracaso. Está tan asimilado el hecho de perder cada domingo que los jugadores rojiblancos ya no saben ni qué cara poner ante un acontecimiento ya habitual, que te gane en casa tu máximo rival.

Porque el Sabadell tenía ayer muchos motivos para celebrar el triunfo en Logroño. En tres jornadas ha sumado siete puntos, tres más que en toda la segunda vuelta, ha dejado atrás a un rival directo, y ahora afronta tres jornadas decisivas para su futuro ante tres adversarios asequibles y con dos encuentros seguidos en la Nova Creu Alta. El optimismo reina por fin en un equipo hundido toda la temporada.

La situación en el Logroñés CF es totalmente contraria. La derrota de ayer supone que un rival directo le supera en la clasificación, le gana además el 'golaverage', y para colmo de males acaba peor de lo que empezó la serie de tres encuentros ante los rivales directos. Así que los riojanos iniciaron ayer la cuenta atrás de la temporada de la peor manera posible. Restan seis jornadas para el final, sólo 18 puntos, y sus actuaciones ante los equipos de la parte baja abren más interrogantes que buenas sensaciones.

Lo de ayer en Las Gaunas fue simplemente la enésima decepción de la temporada. El empate en Reus se vendió la semana pasada como una gran actuación de los rojiblancos. Sin embargo, y por lo visto ayer, parece incomprensible que este equipo con los mismos jugadores pueda hacer al menos un papel digno. Porque futbolistas como Abasolo o Goiria perdieron hace bastantes jornadas la dignidad balompédica.

Y éstos porque no quieren, otros porque no pueden como es el caso de Javi García, Jordi, Adri o Lolo; y en última instancia porque Tito Bengoechea se empeña en inventar soluciones imaginativas pero inviables -ayer colocó a Gámiz de central teniendo a Amoedo en el banquillo; puso al único jugador vertical del equipo, a Del Puente, como lateral derecho; o no fijó una referencia real en punta cuando Fúriga ya está recuperado-, el Logroñés CF alienta a un rival directo mientras desespera a la escasa afición que acude a Las Gaunas con la intención de sentir algo de pena por la situación de este club. El descenso ya importa bastante poco en la grada logroñesa porque los principales interesados en mantener la categoría, los jugadores, no muestran ni tan siquiera una pizca de vergüenza, salvo honrosas excepciones como la de Manu Arias, Ibarra o Sergio Martínez, que ayer no jugó.

Diez amigos y uno más

Así que al Sabadell le bastó con diez amigos y un Orife inspirado para superar a la panda de enfrente. Mantuvo el orden atrás y aprovechó dos fallos riojanos, provocados por el escaso interés de la defensa local para defender con cierta tensión aunque ésta sea fingida, para ganar a un Logroñés CF decidido a descender. Ahora sólo queda saber si en las jornadas que restan los rivales del conjunto riojano son capaces de salvarle. La cuenta atrás arranca.



Vocento