La piratería no sólo afecta a discográficas y salas de cine. Los videoclubes también han sufrido las consecuencias de la venta de copias ilegales y de las descargas de películas a través de Internet, lo que se ha traducido en un importante descenso en su volumen de negocio. El año pasado, las ganancias de los videoclubes de Vizcaya descendieron «cerca de un 30%» a causa de la piratería, lo que ha hecho saltar las alarmas entre los comerciantes.
Cerca de setenta -la mitad de los que existen en Vizcaya- integran la asociación Avicovi, fundada a mediados de la década de los ochenta. El colectivo trabaja estrechamente con la Federación Española de Videoclubes en la lucha por preservar los intereses de estos establecimientos frente «a las actividades de competencia desleal».
'Manteros' e internautas
Además de Avicovi, se han unido agrupaciones de provincias como Valladolid, Valencia, Mallorca, Málaga, Madrid, Guipúzcoa, Cataluña y Aragón. «Sólo defendemos nuestros derechos. La situación de estos negocios hoy en día es crítica y existen amenazas de que vayan a peor», lamenta el presidente de la asociación, Juan José Cruz.
En los dos últimos años, sus beneficios han menguado bruscamente. Y las películas ya no son tan rentables como antes. Los empresarios pagan entre 40 y 50 euros por cada filme, por lo que deben alquilarlo una veintena de veces para recuperar el dinero invertido. Con algunos títulos, incluso pierden dinero. «Mucha gente cree que los DVD nos cuestan lo mismo que en una tienda y no saben que tenemos que pagar más para poder alquilarlos», señala Cruz, quien lamenta que la piratería «está bien vista».
Entre los culpables del retroceso de estos negocios, los comerciantes apuntan a la venta en la calle. Los 'manteros' exhiben cintas que aún están en las carteleras y lo hacen por un precio «más que asequible». Por eso, cuando estas películas llegan al videoclub «ya las ha visto mucha gente». Y no precisamente en el cine.
La crisis en la que se halla sumido el gremio tiene visos de agravarse «con la proliferación de las líneas de ADSL en los domicilios». Los responsables de Avicovi son conscientes que cada vez son más los internautas que tienen la posibilidad de descargar filmes a mayor velocidad y en menos tiempo para grabarlos en un DVD sin abonar un euro.
A pesar de todo, no pretenden iniciar una campaña antipiratería, que consideran «impopular» vistas las tendencias actuales de la sociedad. «Nuestra apuesta radica en seguir ofreciendo un cine de calidad, que ahora mismo no ofrecen las películas piratas», subrayan los comerciantes.