Volver, volver, volver
 Montserrat Lluis
Aunque en estaciones o aeropuertos terminó la Semana Santa, es a partir de hoy cuando empieza el calvario para muchos: a romperse los codos antes de que acabe el curso, a iniciar el régimen del fideo para engordar el ego y afrontar el crítico reencuentro con el bañador, la alergia al polen
y el jefe, que no provoca estornudos ni sarpullidos, pero a veces sí irritación e hinchazón de narices
No sigo porque la misión de enlaCe no es deprimir, sino animaros el día a día. Sólo quería decir que hoy toca volver al trabajo, y que ya cuesta en sí mismo trabajo hacerse a la idea. Así que tómatelo con filosofía estadística: compara con el vecino, con el taxista, con tu compañero
quién ha pasado menos frío, quién ha soportado más retrasos en el avión, quién ha regresado más moreno o más negro de las colas para coger el desayuno; descubre a ese colega que ha estado en el mismo destino que tú. Y tú, sin enterarte. Hablando se consuela la gente. Y en cuantas más lenguas, mejor. Si tienes la suerte de saber cuatro o más idiomas, dínoslo. Queremos que seas parte de un interesante reportaje. Se hablará de él
Y de ti.
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