El presidente del Gobierno dará un trato especial al PNV en el proceso de paz. José Luis Rodríguez Zapatero ha incluido de forma excepcional al presidente del partido, Josu Jon Imaz, en la ronda de contactos que mantiene desde el pasado marzo con los representantes de todos los grupos parlamentarios desde el alto el fuego de ETA. El jefe del Ejecutivo se entrevistó este martes con el portavoz de los nacionalistas vascos, José Erkoreka, y el pasado 4 de abril con el 'lehendakari'.
Zapatero está más que satisfecho con el "impecable comportamiento" del PNV desde el anuncio de la organización terrorista. Una actitud que 'recompensará' con tres entrevistas con dirigentes de este partido, primero habló con el lehendakari hace 15 días, este martes hizo lo propio con Erkoreka y se verá en fecha por determinar con el líder del partido. Ninguna formación ha recibido este trato deferente, ni siquiera el PP dado que su presidente es a la vez, el jefe del grupo parlamentario popular.
El presidente del Gobierno intenta aplacar las prisas del 'lehendakari' con la mesa de partidos, pero también quiere involucrar al PNV en la segunda fase del proceso porque entiende que los nacionalistas tienen una importancia determinante en el País Vasco. Por esta razón garantizó a Erkoreka que dará a su partido un trato "singular".
Según las versiones del Gobierno y del PNV, la entrevista fue "muy agradable" y en ella el portavoz en el Congreso de los nacionalistas vascos ofreció al jefe del Ejecutivo una colaboración "discreta, resuelta y leal". Erkoreka se mostró de acuerdo con los tiempos que maneja Rodríguez Zapatero y que implican primero la verificación de que el alto el fuego es real, y después una segunda fase que comenzará el próximo otoño con el objetivo del final dialogado de ETA.
En este punto, el portavoz del PNV en la cámara baja advirtió a ETA de que el alto el fuego será invalidado en el momento en el que se produzca "la más mínima amenaza o extorsión". Erkoreka apuntó, sin embargo, que las últimas cartas a empresarios navarros son anteriores a la declaración de alto el fuego. El jefe del Ejecutivo le confirmó a su vez de que las misivas están "fechadas o remitidas" con anterioridad al 22 de marzo.
Escoltas
El dirigente nacionalista coincidió con Zapatero en que el PNV y el Gobierno tendrán un amplio campo de colaboración si el escenario de paz es real y que deberán poner en marcha medidas "sociales, políticas, institucionales, legislativas y penitenciarias". Los nacionalistas intentarán abordar en la fase política la transferencia de competencias pendientes, como la de prisiones.
Creen que será necesario "reconfigurar" también el dispositivo de escoltas y elaborar un nuevo modelo, distinto al actual. En una situación de normalidad, según el portavoz parlamentario, los guardaespaldas que ahora acompañan a numerosos políticos, jueces o periodistas podrían "desaparecer". No obstante, la administración debería planificar otras medidas de seguridad para las personas que necesitarán protección.
El Gobierno no confirmó que Zapatero hubiera coincidido en ese análisis. Preguntado por esta cuestión, el secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, aseguró que el Ejecutivo primero verificará que el alto el fuego es real, pero se negó a adelantar en qué podría consistir la segunda fase del proceso.