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Martes, 18 de abril de 2006
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DEPORTES
TAU CERÁMICA
La cara, la cruz
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Blanco o azul? ¿césped o parqué? ¿bajos o altos? ¿pista cubierta o cielo descubierto? ¿De los primeros o de los últimos? ¿TAU-Baskonia o Deportivo Alavés? Pues a mí me gusta el fútbol y lo sigo. No soy socio, pero me considero un seguidor más. Hay que diferenciar siempre cada deporte, nunca compararlos. Es así como lo entiendo y por eso comento que antes de ser baloncestista fui futbolista. No sé si es algo que se lleva dentro. El deporte me motiva a no quitarme y seguir un poco las normas del entonces jugador. Además, aquí, en casa, Vitoria, somos pocos y vale la pena ser de lo nuestro, comentar, debatir, discutir. La salsa de la vida.

Lo que importa es ser de un sentimiento, de algo que te apasiona o no, pero de eso que tiene cara de fin de semana, cuando esperas impaciente el gran momento para satisfacer y desahogar tus emociones. Vivirlo de una manera u otra, desde el campo o la grada, pero siempre entender a tus colores, defenderlos, lucharlos y después quererlos sea cual sea la Liga.

Lo que interesa es que el Alavés gane, eso siempre. Lo pide el aficionado y para mí va a misa, pues ganar motiva a crecer y esto es lo que tendría que pensar cualquier sociedad deportiva. Crecimiento ¿O no? En el deporte no sólo juegan los jugadores; también el seguidor. ¿A ver qué harían los clubes sin afición! El seguidor o aficionado consume, favorece la economía de las ciudades y del país, gasta tiempo y dinero, y esto genera. Por lo tanto, lee prensa, escucha radio, ve televisión y come publicidad, que es de lo que se hace la pasta. Por esto y por algún detalle más, ¿quién manda?

Cuando se abre el debate respecto a esos poderes, pienso: Lo fácil que sería y lo complicado que se lo está montando Piterman. ¿Depende de todos nosotros! ¿En qué estará pensando? ¿En llevarse el equipo al desierto del Gobi? Allí no hay césped. No puede. Este club es de Vitoria y aunque ponga el dinero y tenga la pequeña mayoría, hay cosas que no puede cambiar. Tanta lucha, ¿para qué? ¿Hombre, ríndete a la evidencia!

De sabios es rectificar y de listos escuchar la voz de este pueblo. Hazme caso, amigo, que las cosas son más sencillas, que la gente aquí vive el deporte como en ninguna otra ciudad europea. No necesitas más que una buena dosis de 'vitorianitis' y lo verás: un paseíto por la ciudad, sus tascas, tomando vinos, negociando con el aficionado, y todos contentos. La ciudad, motivada; el club y su afición, aliados. ¿Menudos fichajes para el Alavés! Socios y simpatizantes, estos son los mejores y a partir de ahí, 'El Glorioso'.

Por último, si no haría un best-sellers, da igual quién esté al mando de un club. Da igual de la disposición económica y política que tenga, ya puede declarar la guerra a los medios, ya puede refugiarse en su poder, pero esto funciona con resultados y por delante de ellos, llenando los graderíos. No nos olvidemos quién manda.



Vocento