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Martes, 18 de abril de 2006
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DEPORTES
Bilbao Basket
El Lagun Aro espera recuperar su juego colectivo para el derbi del Buesa Arena
La anarquía hace que el equipo ofrezca una imagen de descontrol poco habitual que puede resultar letal
El Lagun Aro espera recuperar su juego colectivo para el derbi del Buesa Arena
TOCADO. Fred Weis ha vuelto de Fuenlabrada con su tobillo derecho lastimado. / JOSÉ RAMÓN LADRA
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Caras largas. Pocas ganas de hablar. Durante el viaje de regreso a Bilbao y en los instantes previos al entrenamiento de ayer en La Casilla, la plantilla del Lagun Aro aunaba en sus expresiones pistas evidentes de un estado de ánimo poco dado a los fuegos artificiales. Dolidos por la derrota en Fuenlabrada y el modo en que se produjo, los jugadores estaban preparados para una sesión de trabajo de esas que cualquiera se perdería de buena gana en previsión de mayúsculas regañinas. Vidorreta estuvo serio, pero manejó el tiempo aprovechándolo al máximo para preparar el derbi con el TAU, que llegará mañana (20.30 horas, Bilbovisión) en un momento especialmente delicado para los rojillos, que sienten ya el acoso directo de quienes luchan por no caer en la hoguera.

Recuperar el juego colectivo es la clave. No sólo para tener alguna opción de ganar por tercera vez en la temporada al TAU -un amistoso en Gernika y el duelo del Bizkaia Arena son los precedentes-. También para que el Lagun Aro vuelva a su ser, al concepto de juego que le ha hecho ser un oponente dañino y por casi todos temido, con un aspecto muy lejano del ofrecido en las dos últimas jornadas en las que la anarquía ha reinado. Lo ha hecho hasta el punto de que ahora es más habitual el descontrol que la mesura, las batallitas individuales que las andanadas colectivas.

Algunos de los que asumen su condición de hombres con rango no dudan a la hora de revisar el partido. Así, Andy Panko lo hacía ayer en La Casilla primero con Martin Rancik y después junto a Sasa Stefanovic, tres jugadores particularmente poco acertados en los tropiezos frente a Etosa y Fuenlabrada. Junto a ellos, Banic mostraba un semblante muy serio a la espera de la llegada de todos los efectivos, entre quienes causó baja temporal Fred Weis.

El pívot francés sufrió un problema en su tobillo derecho durante el partido del Fernando Martín. Aunque pudo concluirlo, los servicios médicos optaron por confirmar el descanso como la mejor opción para la jornada de ayer, sin que su participación mañana en el duelo de Vitoria corra riesgo alguno. También fue examinado como mera precaución Javi Salgado, que sigue arrastrando alguna molestia en el codo izquierdo.

En una nota remitida por el club se habla de que el Lagun Aro cierra filas ante la recta final del campeonato. Un sprint que se ha empinado por culpa, sobre todo, de los tropiezos ante Llanera Menorca y Etosa Alicante. En ambos casos, los rojillos no lograron encontrar su explosión definitiva pese a llegar a dichos compromisos tras noquear al Barcelona y Unicaja de Málaga, respectivamente. Ver cómo ganó en La Casilla el equipo alicantino fue especialmente irritante y ello, unido a las tortas que comienza a haber en el vagón de cola de la clasificación, hace que nadie pueda estar tranquilo o confiado ante lo que se avecina.



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