Dos diarios turcos aseguraban ayer en grandes artículos destacados en sus primeras páginas que el Gobierno de Washington está planeando construir nuevas bases militares en Turquía. Inmediatamente, el embajador estadounidense en Ankara, Ross Wilson, salió al paso y aseguró que las «las noticias no son ciertas. Estados Unidos no pide nuevas bases en Turquía».
El diario 'Cumhuriyet', que recogía que el Gobierno turco ya ha dado al Ejército estadounidense permiso para buscar los lugares idóneos, explicaba que el desmentido norteamericano se basa en un matiz lingüístico: tras el acuerdo de 1950, el Pentágono llama a sus cuarteles en Turquía «instalaciones» y no «bases».
Según el rotativo, ya se han elegido tres lugares para las bases navales: Iskenderun, por su cercanía a la base conjunta de Incirlik; Urla, en la costa oeste del mar Egeo, y Mordogan, junto a la ciudad de Izmir, también en el Egeo.
'Cumhuriyet' sostenía que Estados Unidos había solicitado una base en el mar Negro, pero Ankara se niega porque ello violaría un antiguo acuerdo entre Turquía y Rusia sobre el uso militar de este estratégico mar.
Cerca de Irán
Por su parte, el diario 'Aksam' aseguraba que la Casa Blanca planea una base aérea en la ciudad de Yuksekova, a sólo cuarenta kilómetros de la frontera con Irán.
El periódico informó que los terrenos de cien familias en dos aldeas de Yuksekova han sido recientemente expropiadas por el Ministerio de Transportes otomano bajo el pretexto de que quieren construir en el lugar un aeropuerto, pero las visitas a la zona de extranjeros, y especialmente de norteamericanos, ha llevado a la población local a temer que se trate en realidad de un aeródromo militar para Washington.