El Centro para el Diálogo Humanitario (Center for Humanitarian Dialogue), situado en la ciudad suiza de Ginebra, realizó labores de mediación con ETA para conseguir que declarara el alto el fuego permanente el pasado 22 de marzo, según fuentes de la lucha antiterrorista. Esta institución se define como una red de mediadores en conflictos independiente de cualquier gobierno o institución internacional.
La treintena de empleados del HD Center está compuesta por personalidades que han desempeñado importantes cargos en distintos campos y mantiene una colaboración abierta con el Ministerio de Asuntos Exteriores noruego. En estos momentos desarrolla una mediación pública en ocho conflictos internacionales, sobre todo en Asia y África. Filipinas, Indonesia, Nepal, Sudán y Uganda son algunos ejemplos.
Las mismas fuentes, según la agencia Europa Press, explicaron que la intervención de esta institución para lograr una declaración de alto el fuego por parte de ETA fue facilitada por un miembro del Gobierno suizo y su labor ha contribuido a allanar el camino hasta el comunicado emitido por la banda a finales de marzo.
Los encuentros con los enviados de ETA, entre ellos Josu Ternera y sobre todo antiguos miembros de la banda, se habrían celebrado no sólo en la capital suiza, sino también en Zurich y otras localidades del país, así como en Noruega. El Centro para el Diálogo Humanitario se habría encargado de facilitar el desplazamiento de los intervinientes y los lugares de reunión, y de garantizar la confidencialidad y evitar que trascendiera algún dato.
Propuesta por escrito
El contacto con el HD Centre se produjo con posterioridad a los primeros mensajes que hizo llegar la banda terrorista ETA al Gobierno, en mayo de 2004, a través de un contacto entre miembros de la izquierda abertzale y el PSE. La reacción del Ejecutivo fue de cautela y reclamó una propuesta por escrito. Unos meses después, el 23 de agosto de 2004, la banda terrorista ETA le hacía llegar a Zapatero una carta con sus demandas. Fuentes de la lucha antiterrorista sostienen que la misiva llegó a través del cardenal vasco-francés Roger Etxegaray.
Ésta fue la primera, pero no la última carta que recibió Zapatero del mundo de ETA. A lo largo de este periodo ha recibido otras, que han contribuido a completar la información que el presidente ha obtenido también por otras fuentes. Entre ellas figura el Centro para el Diálogo Humanitario, dirigido por el británico Martin Griffiths, un diplomático con estudios de Derecho que ha pasado por Unicef y otros organismos vinculados a las Naciones Unidas.
Esta institución suiza cuenta con un presupuesto anual de 7 millones de euros, que son cubiertos en más de la mitad por los Estados de Noruega y Suiza. También recibe menores aportaciones por parte de países como Reino Unido, Suecia, Canadá y Dinamarca, además de entes dependientes de Naciones Unidas o la Agencia estadounidense para el Desarrollo Internacional, entre otras. España ni ninguna de sus instituciones u organizaciones financian este centro.