Las previsiones del director general de Tráfico se han cumplido, por desgracia. Pere Navarro pronosticó que entre 100 y 110 personas podían morir en la carretera durante la operación especial de Semana Santa, y sus cálculos se han revelado exactos hasta el escalofrío: a última hora de la tarde de ayer, los accidentes habían causado 105 fallecimientos, la misma cantidad que en las vacaciones de Pascua del año pasado y dos más que en las de 2004. Más positivo ha sido el balance en la red viaria vasca, donde no se ha producido ni una sola muerte. Las asociaciones de conductores han tachado de «intolerable e inaceptable» la cifra de víctimas y han criticado las últimas campañas contra la siniestralidad.
La operación especial se cerró a medianoche de ayer, ya que la jornada era festiva en el País Vasco, Navarra, La Rioja, Cataluña y la Comunidad Valenciana. El domingo concluyó con 101 muertos, pero el Lunes de Pascua no tardó en sumar otros dos al cómputo: a las 0.10 horas, dos hombres perdieron la vida al colisionar dos turismos en la localidad segoviana de Codorniz. Al cierre de esta edición, habían fallecido 105 personas en 87 accidentes mortales, que también habían dejado 58 heridos graves y 64 leves.
Las asociaciones de automovilistas no tardaron en sacar conclusiones de estos datos. El coordinador de seguridad vial del RACE, Antonio Lucas, criticó que la DGT «alerte dramáticamente» en vez de dar más información: «Las campañas no deben decir que usted puede morir, sino '¿sabe usted que la mitad de los muertos del año pasado no llevaba el cinturón de seguridad?'». Por su parte, el presidente de Automovilistas Europeos Asociados, Mario Arnaldo, lamentó que la «estrategia de campañas de publicidad» no vaya acompañada por mejoras de las infraestructuras ni por un aumento de la plantilla de guardias civiles. Finalmente, la portavoz del Comisariado Europeo del Automóvil, Nuria Alonso, demandó una asignatura de seguridad vial que sea obligatoria en Primaria y Secundaria y optativa en el Bachillerato: «Hay una falta de conciencia entre los conductores y la sociedad en general, y ya es hora de pasar a la acción», reclamó.
A 140 por hora
Los representantes de estas agrupaciones coincidieron en destacar el accidente ocurrido el viernes en la localidad pontevedresa de Meis, donde un joven sin carné que adelantaba a 140 kilómetros por hora en un tramo prohibido arrolló a dos motos y provocó la muerte de cinco personas, entre ellas su madre. Según explicaron ayer algunos vecinos, el chico había llamado a la mujer para que fuese a recogerle a Sanxenxo, donde trabajaba, y ella le permitió conducir en el viaje de vuelta como había hecho en otras ocasiones. H.P.G., de 18 años, está acusado de un delito contra la seguridad del tráfico y cinco homicidios por imprudencia. La presidenta en Galicia de la asociación Stop Accidentes, Jeanne Piccard, pidió que no se le dé la posibilidad de sacarse el permiso de conducir «durante unos años».
Además de este accidente y del vuelco de un autobús de 'boy scouts' en Pla de Lena (Asturias), con cuatro muertos y treinta heridos, otro de los siniestros más graves de la Semana Santa ocurrió el sábado en L'Olleria (Valencia), donde un 'Citroën Xsara' robado colisionó contra otro turismo. Fallecieron cuatro personas, incluidos los tres presuntos delincuentes -uno de ellos, menor- que ocupaban el vehículo sustraído.
Durante la jornada de ayer, se registraron importantes retenciones en la localidad segoviana de El Espinar, donde se llegó a alcanzar los 25 kilómetros de atasco. También hubo problemas en Illescas (Toledo) y las entradas a Madrid y Valencia.