El Lunes Santo, o el segundo día de Pascua, destaca en el calendario aeronáutico español como el que registra más tránsito de aviones de todo el año. Ayer volvió a cumplirse la tradición. El aeropuerto de Loiu consiguió batir con creces su propio récord al contabilizar 236 operaciones de salida y llegada, lo que representa un incremento del 5,8% con respecto al día equivalente del año anterior (223 movimientos). Además, se programaron 31.734 plazas, un 9,4% más que en 2005, según informó Aena, la empresa pública que gestiona los aeródromos españoles. La terminal vizcaína abrió sus puertas a las cinco y cuarto de la mañana y el primer despegue, un Iberia Bilbao-Madrid, se produjo a las 6.47 horas. Una hora antes del cierre a medianoche, a las 23.00 horas, estaba previsto que aterrizara el último 'charter' de la ajetreada jornada, un Iberworld procedente de Palma de Mallorca cargado de ensaimadas.
Ni siquiera Madrid-Barajas, el aeropuerto de referencia en la red española con su recién estrenada Terminal 4 y 1.268 vuelos (+5,2%), superó el porcentaje de aumento de Loiu. El resto de la Semana Santa registró también «crestas» «muy significativas», con un 24,5% y un 29,5%, el jueves y el viernes, respectivamente. Según Aena, el hecho de que este año las fiestas hayan caído en abril, más tarde que en 2005, anima a los viajeros atraídos por el presumible buen tiempo.
Pese al bullicio, el día con más movimiento del año en el aeropuerto transcurrió sin incidencias. Aproximadamente, cada cinco minutos tomaba tierra o volaba alguna aeronave y ninguna lo hizo con más de 30 minutos o una hora de demora, informaron en la terminal, lo que se reflejó en el resto de los servicios. «Salvo que se agolpen aquí 200 o 300 personas por el retraso de un vuelo, no hay agobios. He llegado a ver a gente 'acampada' en la terminal; este año va todo bastante bien», explicaba Sabin Ayarzaguena, encargado de la cafetería, que no paraba de servir cafés y bocadillos, los productos 'estrella'. El aeródromo vizcaíno reforzó también con cinco personas el personal para recoger los carros de las maletas, y el puesto para envolver las bolsas con plástico protector.
Los 110 taxistas con licencia en Loiu hacían cola desde primera hora de la mañana en la zona de llegadas, sabedores de que ayer habría clientela segura, sobre todo de turistas que regresaban «de Tenerife y, en general, de las islas», confirmaba Victoria.