El Gobierno de Cantabria ha iniciado la construcción de un nuevo depósito de agua en Castro que permitirá acabar definitivamente con los cortes en el suministro durante la época estival. El aljibe, ubicado en Islares muy cerca del actual, costará algo más de un millón de euros y se prevé que esté operativo a principios del próximo otoño.
Los casi 9.000 metros cúbicos de capacidad del dispositivo permitirán «garantizar disponibilidad de caudal al servicio de los ciudadanos para un futuro a medio-largo plazo», según ha confirmado el consejero de Medio Ambiente, José Ortega. El depósito forma parte de la 'autovía del agua', a la que se conectará mediante un sistema de llaves.
Esta infraestructura, que fue puesta en marcha en 2004, garantiza, a través de una tubería de amplio diámetro, el abastecimiento a aquellas zonas de Cantabria que más lo necesitan con recursos hídricos sobrantes de otras áreas de la comunidad, aunque también está previsto que en el futuro se conecte con el bitrasvase del Ebro.
El buen funcionamiento de la 'autovía', que atravesará la región, ha evitado cortes en el suministro en los dos últimos veranos y casi ha permitido olvidar ya el verano de 2003, cuando fue necesario abastecer a la ciudad con cisternas procedentes de Vizcaya.
Pese a todo, a día de hoy, la localidad costera dispone de un único depósito 9.000 metros cúbicos de capacidad. Esta cantidad se queda corta en las épocas de mayor consumo, cuando la población -que en verano supera los 100.000 habitantes- necesita 13.000, según han reconocido los responsables municipales. Con la nueva infraestructura, la reserva de agua superará los 17.000 metros cúbicos, a los que se sumarán 3.000 más de otro depósito que se construirá en el Monte Cueto.