El Correo Digital
Jueves, 20 de abril de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
Suscríbete al diario en papel
Disfruta de sus ventajas

Promociones
Las mejores ofertas en kiosko y tienda

Puntos de venta
Vayas donde vayas, allí estamos

Taller de prensa para escolares

Tarifas publicidad
Cómo anunciarse
PORTADA
CICLISMO
Valverde conquista la Flecha Valona por delante de Samuel
Superó a Samuel Sánchez y Kroon en el tremendo final y apuntala su candidatura al Tour
Valverde conquista la Flecha Valona por delante de Samuel
VIGILADO. Astarloa (izquierda) y Etxebarria (derecha) se giran en el Muro de Huy porque viene Valverde. / AFP
Imprimir noticiaImprimirEnviar noticiaEnviar

Publicidad

La traca de Huy, la diana final de la Flecha Valona, dura 1.300 metros. Es una cadena de nudos, colgados al 11, al 15 y hasta al 19 por ciento de desnivel. Ayer, abajo, encendió la mecha Koldo Gil, recuperado para el Saunier. Hasta que explotó. Luego prendió el dorsal de Astarloa, ganador allí en 2003. Después puso fuego naranja Samuel Sánchez. David Etxebarria mantuvo esa llama. Todos apellidos cercanos. Pero a medida que el camino de pólvora ascendía e iban reventando candidatos, emergía Valverde. «Es un corredor para las clásicas», pronosticó su director, Eusebio Unzúe. Dio en la diana. Como ayer el murciano. Nadie como él retuvo tanto tiempo la mecha en la mano. Impasible. Rodeado de explosiones ajenas. David Etxebarria, séptimo, y Samuel Sánchez, segundo, acabaron calcinados justo al final. Justo donde Valverde repitió el gesto que le mostró a Armstrong en Courchevel, en el último Tour: desplegó sus brazos en cruz. Ya tiene su primera clásica. Camina hacia el Tour.

Edición de lujo

La Flecha es pura historia ciclista. Teatro de éxitos para Coppi, Van Steenbergen, Merckx, Van Looy, Moser, Hinault, Fignon, Argentin, Jalabert... Incluso Armstrong, hace una década. El currículo de Valverde sigue llenándose de guiños. En Courchevel escenificó el relevo del americano. Él es el último corredor que le ha vencido. Allí se dieron la mano. Ayer, en la distancia, se repitió el cruce: diez años después, el murciano calcaba la trayectoria del americano.

Y todo después de una carrera alocada. Atacaron casi todos. Arrieta y Finot desde el inicio. Luego, mediada la clásica belga, Bettini fracturó el pelotón, se quedó con una quincena, incluidos Contador y Jaksche. Hasta tres minutos tuvieron. Pero no era su día. Ni el de Freire, que esta vez probó con la fuga. El cántabro y el suizo Moos emocionaron los kilómetros finales. Era una edición de lujo. Ilustre. Merecía un final como el que tuvo.

A 12 kilómetro del muro, Freire calló. Pólvora mojada en sudor. Quedaba la pared de Huy. La diana. El maillot amarillo de Koldo Gil fue el detonante. Todos llevaban ya 200 kilómetros en los pulmones. Empezó la traca: Astarloa, Samuel Sánchez, David Etxebarria... Primero sacaban chispas de sus tubulares; después miraban y veían a Valverde; por último saltaban en pedazos. Bajaba por la cuesta un río de ácido láctico. Subía Valverde. Paso a paso. Era -y es- veloz y potente. En la Vuelta al País Vasco mostró su progresión contra el reloj. Ayer dio en la diana. Sube. Hacia el Tour.



Vocento