El presidente catalán, Pasqual Maragall, logró cerrar anoche un pacto con los socios del tripartito para afrontar la primera remodelación de su Ejecutivo, según confirmaron fuentes del Departamento de Presidencia. La crisis afecta a un máximo de seis consejerías, más de un tercio de las 16 que integran el Govern, y se produce cuando apenas faltan dos meses para la celebración del referéndum de ratificación del nuevo Estatut, previsto para el 18 de junio.
El acuerdo llegó después de varias horas de negociación en el Palau de la Generalitat entre Pasqual Maragall, el portavoz del PSC, Miquel Iceta; y los líderes de ERC, Josep Lluís Carod-Rovira; y de ICV, Joan Saura. Pasadas las 22.00 horas llegó también el presidente del Parlament, Ernest Benach. Asimismo, Maragall mantuvo informado telefónicamente sobre el desarrollo de las conversaciones al primer secretario de los socialistas catalanes y ministro de Industria, José Montilla.
Al cierre de esta edición se desconocían los detalles de los cambios, aunque fuentes parlamentarias apuntaban que pueden salir del Ejecutivo hasta seis consejeros. Al parecer, Maragall ya había comunicado su cese a los socialistas Caterina Mieras, responsable de Cultura; Antoni Siurana, de Agricultura; y Josep Maria Rañé, al frente de Trabajo e Industria. Miera sería relevada por Ferrán Mascarell, hasta ahora portavoz del equipo municipal y presidente de la comisión de Cultura del Ayuntamiento de Barcelona. Jordi Valls, alcalde de Manresa, asumiría la cartera de Rañé; y Jordi Williams, director general de Desarrollo Rural de la Generalitat, se haría cargo de Agricultura.
Los otros consejeros afectados por la remodelación podrían ser el ecosocialista Salvador Milá (Medio Ambiente) y los republicanos Carles Solá (Universidades) y Joan Carretero (Gobernación), que se ha visto salpicado por el escándalo en las últimas semanas por sus críticas a José Luis Rodríguez Zapatero y por la petición de aportaciones económicas a cargos públicos de ERC.
Primera crisis
Ésta es la primera remodelación del Gobierno catalán desde su constitución, en diciembre de 2003, más allá de los ajustes que supusieron la salida de Josep Lluís Carod-Rovira como 'conseller en cap' tras su entrevista con ETA en el sur de Francia y la dimisión por enfermedad del titular de Comercio, Pere Esteve, que fallecería semanas después.
Maragall ya intentó llevar a cabo una crisis de gobierno hace seis meses, pero tuvo que desistir por la oposición de los tres partidos que le dan apoyo, incluido el PSC. El presidente de la Generalitat ha aprovechado las vacaciones de Semana Santa para impulsar la remodelación, aunque los socios del tripartito no parecían tener intención de que se ejecutara antes de la celebración del referéndum, según fuentes de estos partidos.