Fue en 2003 cuando el aeropuerto de Loiu inició un crecimiento que se ha estabilizado con un aumento de casi medio millón de pasajeros al año. La bonanza de las cifras ha sido tal que, mes a mes, la balanza siempre ha sido positiva. Hasta el pasado marzo. Aunque la caída es mínima, el volumen de viajeros de 'La Paloma' descendió un 0,2% respecto a marzo de 2005. El porcentaje se traduce en sólo 538 pasajeros de casi 300.000 pero no por ello la cifra deja de ser preocupante, sobre todo en lo concerniente a las conexiones internacionales.
Es aquí donde saltan todas las alarmas. Según las estadísticas publicadas ayer por Aena, el descenso en estos vuelos fue del 22%, es decir, de los 81.048 usuarios de 2005 se ha pasado a 63.098. En el lado opuesto se encuentran los vuelos nacionales, cuya oferta sigue llevando todo el peso de la expansión de Loiu. De hecho, en marzo, se registraron 17.342 pasajeros más que el pasado ejercicio. La crisis de las conexiones al extranjero no es nueva para los promotores de 'La Paloma'. Si el pasado marzo se perdieron casi 18.000 viajeros, en 2004 el volumen cayó en 4.000 usuarios respecto a marzo de 2003.
Horizonte en el aire
Lejos de ocultar esta realidad, los responsables de Bilbao Air, sociedad que promociona la terminal, han manifestado su preocupación ante la reciente normativa aprobada por la UE que permite subvencionar a las aerolíneas para que ofrezcan nuevas rutas. Pese a afectar a todas, las compañías de bajo coste son las grandes beneficiadas. Bilbao decidirá en junio si opta por suscribir acuerdos de promoción, algo que Vitoria y Santander, por ejemplo, ya han hecho.
Pese a la pérdida de pasajeros, las operaciones de 'La Paloma' siguen creciendo. En marzo aumentaron un 9% hasta las 4.735, casi 400 más que 2005. Lo que sí cayó en un 4% fue el volumen de mercancías transportadas desde Loiu.