El Ayuntamiento de Arrigorriaga celebró ayer un acto inusual. El alcalde de la localidad, Alberto Ruiz de Azúa, recibió a dos vecinos, Luis Etxebarria y Prudencio Vitorica, de 65 y 84 años. No acudían a poner ninguna reclamación ni a informarse sobre algún trámite burocrático. Pertenecientes a una cuadrilla de aficionados a la caza, se personaron allí para entregar un donativo por valor de 33.569 euros, que las autoridades municipales se comprometieron a invertir en proyectos de carácter social.
Este trofeo de generosidad tiene su origen en una indemnización de 700.000 pesetas que en 1974 recibieron estos dos miembros la extinta sociedad de caza 'Eperra' de Arrigorriaga. En aquella época, las obras de la autopista A-68 obligaron a expropiar el campo de tiro que la agrupación utilizaba en un terreno cercano a las instalaciones actuales del Consorcio de Aguas para la práctica del «tiro al plato y al pichón». «En estos casos suele pagarse al propietario y al inquilino», aclaró el primer edil.
Hogares de jubilados
En un principio la indemnización se fijó en 150.000 pesetas, pero rechazaron la oferta. «Acudimos al hotel Indautxu a negociar», recordaba ayer Etxebarria. Gracias a la intervención del decano del Colegio de Abogados consiguieron 700.000 pesetas, que ingresaron en una cuenta bancaria. En estos años, y fruto de las «inversiones en Bolsa», el dinero ha generado «muchos beneficios». Hoy el saldo supera los 33.000 euros.
Pero nunca pensaron en quedárselo. «Durante las inundaciones quisimos entregárselo al Ayuntamiento en concepto de ayuda a los damnificados, pero no lo aceptó. También pensamos destinarlo a la compra de una ambulancia, e, incluso, utilizarlo para colocar un campanario en la iglesia», comentaba Etxebarria.
Esta vez, el Ayuntamiento de Arrigorriaga sí ha aceptado el dinero. Y ya le ha dado uso. Los dirigentes locales se han comprometido a invertirlo en tres proyectos de interés social. Parte del dinero se destinará a la instalación de dispositivos de aire acondicionado en los hogares de jubilados. Otra partida se reservará para la adquisición de mobiliario para un piso de acogida a mujeres maltratadas que el Gobierno vasco cederá al Ayuntamiento.
Con lo que quede se dotará a un parque de la localidad de equipamiento deportivo especialmente adaptado para la tercera edad. «Si falta dinero nos comprometemos a aportar lo necesario para acometer los proyectos», aseguran los corporativos.