La famosa Semana Santa de Balmaseda alcanzó su punto álgido el pasado viernes con la escenificación del Vía Crucis viviente, pero ese no fue su final. Como cada año, los más pequeños de la villa tomarán el relevo este fin de semana con la Pasión 'txiki', una cita tradicional en la que revivirán a su manera los últimos momentos en la vida de Jesús. Cerca de 500 niños tomarán parte este año en las actividades.
Las representaciones infantiles forman parte de la historia local, ya que antaño cada barrio contaba con su propio grupo de niños que interpretaba, una semana después que los adultos, la Pasión de Cristo. En la actualidad sólo perviven dos de aquellas formaciones -La Magdalena y Santo Domingo- aunque están integradas por chavales de todo Balmaseda. «Es un reflejo del profundo interés que hay en el pueblo por este tipo de actos», asegura Unai Cid, uno de los organizadores de la Pasión 'txiki'.
El grupo de La Magdalena, en el que participan 300 niños de hasta 14 años, iniciará su representación mañana viernes, a partir de las 21.30 horas, con la escenificación de La Última Cena en la Plaza San Severino. El sábado por la mañana, recorrerá las calles del casco histórico desde las diez y media para representar el Vía Crucis, que acabará aproximadamente dos horas después en la trasera del Ayuntamiento, donde se procederá a la crucifixión de Cristo.
Labor de cantera
La formación de Santo Domingo, integrada por unos 200 jóvenes de entre 14 y 18 años, acaparará el protagonismo en la noche del sábado, cuando representará La Última Cena a partir de las nueve y media. El domingo, a primera hora, iniciará también su particular Vía Crucis por las principales calles del pueblo. El recorrido finalizará en La Torre a la una y media de la tarde, al término de la misa en San Severino.
El centro de la villa volverá a llenarse de espectadores una semana después, aunque en esta ocasión la mayoría serán familiares de los participantes. La cita, en cualquier caso, servirá nuevamente para «ojear» a futuros talentos. «La Magdalena y Santo Domingo son la cantera de la que luego se sirve la representación adulta. Todos los que toman parte en ella han pasado por estos grupos y llegan con los papeles muy bien aprendidos», explica Cid.