El Gobierno condenó ayer de forma contundente el ataque con líquido inflamable que calcinó por completo la ferretería de José Antonio Mendive, concejal y portavoz de UPN en la localidad navarra de Barañain, y calificó la acción como un episodio de kale borroka, el primero desde la declaración de alto el fuego permanente de ETA. El ministro de Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, consideró el incidente como algo «incompatible» con el camino hacia la paz y trasladó la solidaridad del Ejecutivo hacia los afectados por el incendio.