Los 1.200 voluntarios que participaron ayer en la 'performance' de Spencer Tunick en San Sebastián se mostrabansatisfechos por haber formado parte de una de las famosas instalaciones temporales del fotógrafo neoyorquino.
JULIO (SAN SEBASTIÁN)
«Los políticos deberían negociar en pelotas»
Julio, de 46 años, aseguró ayer que quitarse la ropa «implica quitarse la coraza». Este artista que trabaja en Arteleku defendió la idea de que los políticos negocien «en pelotas». «Es cierto, porque poner el Rolex, la corbata o el traje de Armani en la mesa tiene muchos significados sobre la disposición del poder y cuánto vas a ceder. Ponerte en pelotas frente al otro, iguala a todo el mundo».
MARI CARMEN (SAN SEBASTIÁN)
«Pensaba que las mujeres éramos más lanzadas»
«Me he sentido superbien y estoy contenta», aseguró Mari Carmen, una donostiarra de 44 años que salió de la experiencia con un buen sabor de boca y dispuesta a repetir en otra ocasión. «He estado a gusto, mucho mejor de lo que pensaba», explicó la voluntaria, que se sorprendió por el poder de convocatoria de Spencer Tunick y por la escasa afluencia de féminas. «Pensaba que las mujeres éramos más lanzadas que los hombres, pero parece que no», confesó.
KAREN (IRLANDA)
«Pensaba que vendrían menos personas»
Karen es irlandesa, pero vive en San Sebastián desde hace 19 años. Nada más conocer la convocatoria de Tunick, se apuntó, «porque pocas veces podemos participar en una obra de arte». Se mostró «sorprendida» por el número de participantes que habían acudido al Kursaal. «Yo pensaba que vendrían menos personas, porque la gente de aquí es muy clásica en muchos sentidos. Además, hay más hombres que mujeres. No sé, ellos son más atrevidos y quizás les gusta exhibirse más», reflexionó.
JACINT (BARCELONA)
«He venido para ser uno más»
Jacint repitió ayer en el Kursaal la experiencia que vivió en 2003, cuando Tunick desnudó a 7.000 personas en Barcelona. «Me gustó tanto que quería volver a participar para ser uno más». Presidente de la Asociación por el Derecho a la Desnudez de la Ciudad Condal, de 57 años, viajó de víspera para despojarse de su ropa en la playa, con el apoyo moral de su esposa que no se animó por el frío y prefirió «quedarse durmiendo en el hotel».
JON (PAÍS VASCO FRANCÉS)
«Se habla del desnudo sin hablar del sexo»
«Es fantástico hablar del desnudo sin hablar de sexo», aseguró Jon, un fornido vascofrancés de 48 años para quien posar sin ropa a la intemperie no le suponía ningún problema, ya que, según confesó, todos los días del año se baña en el mar. La convocatoria de Tunick supone una oportunidad para ver «el cuerpo como una obra de arte en sí, sin ser objeto de sexualidad».