Sobran los motivos para un optimismo moderado. Txus Vidorreta pedía cerrar filas y éstas se han anclado a cal y canto. El ambiente en el vestuario del Lagun Aro demuestra que hasta las rencillas personales -que las hay como en cualquier grupo humano- son cosa del pasado ante lo que el equipo necesita: demostrar que es un buen conjunto de baloncesto para así, jugando bien, ganar hoy al Fórum y poner en cuarentena los augurios de los menos moderados, de aquellos que no se ilusionan sencillamente porque no son capaces de reflejarse en el espejo de un entorno que, pese a todo, confía en su equipo.
Y es que todo se reduce a eso, a la confianza. Seguirían mereciendo Vidorreta y los suyos una buena 'panadera' -es una forma de hablar- por haber hecho sufrir más de la cuenta a su afición, hasta a la sociedad que desconoce el abecedario elemental del baloncesto pero no le cuadra que se gane a tres líderes y se pierda con dos colistas. Podría convertirse en una letanía constante. ¿Para qué?, sobre todo ahora. No hay más que mirar la clasificación para verificar que la Liga ACB 2005-06 pasará a la historia por ser la que incluye menor diferencia entre sus integrantes. Si se cambian los cromos y se toman las victorias más lógicas y se restan las sorpresivas, el Lagun Aro seguiría en una situación similar en la tabla. Así que tiene sentido el cierre de filas, tanto pedirlo como seguirlo.
La verdadera dimensión de este equipo quedará reflejada hoy. La de su afición; la de los jugadores que aparcarán sus protagonismos estériles; la de su técnico, que vive en riguroso silencio un importante cambio de panorama respecto a lo que había estado acostumbrado. Es tópico, pero para hablar habrá tiempo. Quien quiera hacerlo, claro. Ahora sólo se puede tomar la palabra sobre el parqué. Vidorreta ha avanzado que sus hombres ya llevan varias sesiones pidiéndola en el trabajo diario. Es la mejor señal, la de quienes ante la impotencia o la rabia miran para abajo y perjuran hacia sus adentros en lugar de dirigir sus dardos en busca del daño del prójimo.
Más equipo
Puesto a puesto, el Lagun Aro es más equipo que el Fórum. En ambos bandos se está muy pendiente de la recuperación para el juego de sus bases. Sin mediar lesiones, Salgado y Corrales se han mostrado últimamente muy irregulares. Quien primero recupere la batuta hará tener ganado mucho a los suyos. Stefanovic mejoró enteros en Vitoria, mientras Morlende no acaba de acercarse a la imagen de 'killer' con que llegó al Pisuerga.
Junto a los directores, Montañez y Savovic tendrán un interesante pulso con San Emeterio y Gomis, con vaticinio rojillo en las pevisiones. Otra clave se la reservan Radulovic y Panko. Dos aleros 'gigantes' especialmente efectivos y protagonistas en sus equipos. Por dentro, el cuarteto Scott, Rancik, Banic, Weis es de lo mejorcito y más completo de la ACB y el equipo de La Casilla no ha acabado de explotar como puede tanta acumulación de calidad, intensidad y posibilidades.
Sólo vale ganar, pero como en cualquier partido en el que un equipo se presenta ante su parroquia con la obligación de defender un feudo. El precipicio está cerca, pero son otros los que ya han comenzado a sentir el vértigo.