 ALBANO intenta parar a un jugador rival en el partido de ayer. / LA REGIÓN |
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| OURENSE 73 - CAJA RIOJA 68 |
Ourense Baloncesto: Llorente (4), Mcknight (18), Matalí (4), Blair (8), Ladson (9), quintento inicial; Rufián (5), Sanguino (2), Bravo (8), Sony Vázquez (15), Vila, Reed.
Caja Rioja: Alvarado (7), Bustamante (3), David Suka (13), Burditt (4), Albano (13), quinteto inicial; Marcos Suka (3), Sergio Rodríguez (6), Macía (8), Herrero (9), Blake (2).
Árbitros: Guitián y Castillo. Eliminaron por cinco faltas a Matalí (m. 31).
Parciales: 17-20, 23-15, 18-14, 15-19.
Incidencias: Pazo de los deportes Paco Paz. 500 espectadores. |
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Partido soporífero el que se vivió como colofón de la fase regular de esta liga LEB 2. Los riojanos no se jugaban nada, después de certificar la permanencia, y los locales tenían que ganar para poder conservar la cuarta plaza que le da ventaja de campo en el primer 'play off'. Pero curiosamente los que salieron más enganchados al encuentro fueron los de Sala.
Gracias al buen arranque en la dirección de Bustamante, efímero, eso sí, y al buen movimiento de balón buscando la mejor posición de tiro en cada posición, consiguieron un parcial de 6-13 que dejaba bien a las claras que no venían de comparsas. La ventaja y el control del partido corrió a su cargo durante el primer cuarto, maniatando a un Ourense errático, sin ambición y que sólo con un parcial de 5-0 en los últimos segundos del cuarto llegaba a tiro de piedra al término del mismo (17-20).
La decoración cambió en el segundo acto. El equipo errático eran los riojanos, que mostraban una imagen pobre, mientras los locales vivían del acierto exterior de Mcknight, sin que mejorase su juego ni demostrasen la teórica superioridad que se le presuponía al comienzo del encuentro. Al descanso la mejor noticia para los riojanos eran los cinco puntos de desventaja que llevaban (40-35) después de lo visto.
Desidia riojana
Pero al partido le faltaba chispa, parecía un encuentro amistoso al que los hermanos Suka-Umu se encargaron de ponerle el picante necesario. Una falta antideportiva de Blake supuso la pérdida de papeles de David y acto seguido de su hermano, entonces en el banquillo, encarándose con la grada. Mientras esto sucedió, los locales abrían brecha en el marcador ante la desidia y el mal juego de un Caja Rioja en el que no se salvaba nadie.
La diferencia de diez puntos rondó el marcador durante muchos minutos, pero los de Dani García no rompían el encuentro. Algo que parecían hacer en el último cuarto después de conseguir una máxima de 13.
La rotaciones fueron una constante en unos y otros, al igual que las pérdidas y desaciertos, lo que propiciaron la reacción final riojana. Un parcial de 3-15 les permitió igualar el encuentro a falta de 3.06. Herrero tuvo mucho que ver con esta reacción por su acierto en ataque, pero cuando mejor lo tenían los de Sala, llegaron de nuevo los errores.
Bustamante no era capaz de guiar a los suyos con claridad y tres pérdidas consecutivas dieron paso al despegue definitivo local de la mano de Mcknight y Sony. Al final el Caja Rioja termina la liga con una nueva derrota, pero con el objetivo cumplido de la salvación.