El precio del petróleo -que esta semana ha vuelto a marcar máximos históricos al cotizar el barril de 'brent' a 74,77 dólares en Londres y el de 'Texas' a 75,35 en Nueva York- centró ayer la primera jornada de la reunión semestral del Fondo Monetario Internacional (FMI). Ante el Comité Monetario y Financiero Internacional -el órgano ministerial que dirige la estrategia del FMI-, Adnan Shihab-Eldin, secretario general interino la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), descartó que la subida de precios fuera generada por la falta de oferta y achacó el encarecimiento del crudo a la limitada capacidad de refino de los países consumidores y a las preocupaciones geopolíticas, agravadas por la especulación.
Shihab-Eldin afirmó que los integrantes de la OPEP han puesto en marcha «ambiciosos» programas de inversión para mejorar los procesos de transformación del crudo y apremió a los países consumidores y «a la industria petrolera en general» a hacer lo mismo para evitar «una fuente potencial de volatilidad, especialmente si la inversión necesaria en el sector no se lleva a cabo a tiempo».
Por su parte, la organización que dirige Rodrigo Rato pidió que los países exportadores que, como Arabia Saudí y Kuwait, están totalmente cerrados al capital extranjero eliminen los impedimentos a las inversiones.