La Corte Suprema de Justicia de Bolivia accedió ayer a que tres ex presidentes del país puedan ser juzgados por su responsabilidad en la firma de contratos irregulares con empresas petroleras. Los magistrados enviarán próximamente su informe al Congreso para que autorice el procesamiento de Gonzalo Sánchez de Lozada -presidente de 1993 a 1997 y de 2002 a 2003-, Jorge Quiroga -que dirigió la república entre 2001 y 2002- y Carlos Mesa -presidente entre 2003 y 2005-, así como el de ocho ex ministros de sus ejecutivos y cuatro ex presidentes de la empresa estatal Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos.
Según la documentación presentada por la Fiscalía, entre otros delitos, los acusados incurrieron en la firma de resoluciones contrarias a la Constitución, el incumplimiento de sus deberes, conducta antieconómica y encubrimiento en la negociación de acuerdos con las petroleras Chaco -filial boliviana del grupo British Petroleum-, Andina -subsidiaria de Repsol YPF-, la brasileña Petrobras y la franco-belga TotalFinaElf.
Estos procesos se enmarcan dentro de la campaña anticorrupción del Gobierno de Evo Morales. En este contexto, la noche del viernes se hizo pública la destitución del viceministro de Telecomunicaciones, Jorge Estrella, por su presunta implicación en un caso de extorsión.