El ministerio británico de Asuntos Exteriores desaconsejó ayer a los ciudadanos de Reino Unido viajar a Nepal por la situación «tensa e impredecible» que vive el país, con continuas protestas contra el Gobierno absolutista del rey Gyanendra.
El Ministerio de Exteriores de Reino Unido pidió a los británicos que se encuentran en Nepal -en torno a 500, según fuentes consulares- que se planteen «si es realmente necesaria su presencia en el país». En su página web, el departamento les recomienda que se abstengan de participar en las protestas contra el rey, que no viajen por el país y que respeten los toques de queda.
Por otra parte, el Gobierno Real de Nepal liberó ayer a dos de los principales líderes del Partido Comunista arrestados el pasado viernes, mientras declaraba un nuevo toque de queda en la capital, de ocho horas de duración.
Jhala Nath Khanal y Bamdev Gautam fueron puestos en libertad y conducidos a sus oficinas, según afirmó el Partido Comunista en un comunicado. Ambos fueron arrestados tras llegar a la capital, Katmandú, desde Nueva Dehli.
Se trata de medidas, todas ellas, encaminadas a recuperar el depauperado prestigio internacional de la monarquía nepalí, tras los llamamientos infructuosos a la calma de Naciones Unidas y Estados Unidos, quienes ya el viernes advirtieron a Gyanendra de la posibilidad de que su intransigencia le conduzca a la pérdida del poder.
Caso omiso
El régimen ha hecho caso omiso de las recomendaciones y la violación del toque de queda condujo ayer a la represión a tiros de las manifestaciones que tuvieron lugar en las proximidades del Palacio Real.
La comunidad internacional teme que la creciente represión aboque al país a una situación definitiva de caos que propicie un derramamiento de sangre a gran escala, además de la ruina del sistema en un país en el que predomina la hambruna.