La plataforma Zornotza Bizirik prosigue su campaña contra la planta de ciclo combinado de Boroa, en Amorebieta. Coincidiendo con el Día Internacional de la Tierra y con el cuarto aniversario del referéndum en el que el 98% de los más de 5.000 participantes se opuso a su instalación, la organización vecinal exigió ayer a las instituciones el cierre de la central, debido a la «excesiva» contaminación que provoca. También alertó sobre su impacto en la salud de los vecinos. «Acabará causando enfermedades», denunciaban los convocantes.
Respaldados por decenas de ciudadanos, el grupo político local Zornotza Eginez, así como los colectivos ecologistas Greenpeace, Ekologistak Martxan y Eguzki, la plataforma aseguró que la central ha agravado la situación ambiental de Amorebieta, que, según los datos del Gobierno vasco, figuraba como el tercer pueblo más contaminado de Vizcaya antes de que la instalación entrara en funcionamiento.
«Derecho a decidir»
«No hay más que recoger los datos de las cuatro cabinas que miden la calidad del aire instaladas en el pueblo. Contamina como 700.000 coches al día», afirmaron los vecinos. Los manifestantes confían en que se produzca un debate parlamentario o se cree una comisión para estudiar cómo se puede respetar la voluntad de los habitantes de Amorebieta y cerrar la central. El portavoz de la plataforma, Juan Ramón Dudagoitia,criticó al PNV y le exigió, si quiere ganar credibilidad, que «respete nuestro derecho a decidir».