El Correo Digital
Domingo, 23 de abril de 2006
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VIZCAYA
EL BAFLE
El blues de la China
El viernes noche fuimos hasta el Centro Cívico Basozelai de Basauri para catar al rebelde Hugo Race, ex Bad Seeds de Nick Cave, y, como supusimos, el aforo estaba lleno con los rockeros de rigor, los habituales del circuito provincial, los que pagan entrada regularmente y mantienen viva la escena. Vimos a miembros de Los Envidiosos, Ya Te Digo, Boogie Punkers, Gacela Thompson, Eureka Hot Trio, Runaway Lovers, Porco Bravo... Todos estos, y eso que nos sentíamos pachuchos, sin ganas de fijarnos en muchas chorradas chéveres.

El caso es que el bolo en tal local municipal, donde se permite fumar (mecachis) y hay instalada una pequeña barra para abrevar (un gran acierto institucional, sí), superó con creces nuestras moderadamente altas expectativas, pues, aunque el último cedé de Hugo Race, 'Taoist Priests / Curas taoístas', es un truño, sabíamos que la cosa crecería en vivo. Apoyado en una base rítmica con tendencia a la improvisación y guiado en las prospecciones misticistas por un multiinstrumentista que soplaba ecos y aplicaba pedales a armónica, trompeta, trombón y demás, el australiano se entregó en cuerpo y alma a un repertorio de blues espiritual, rock and roll roots y hasta detalles gospel.

El cuarteto orgánico con dos apellidos italianos (Race debe de vivir ahora en Sicilia) creó un magma hipnótico con el feeling de la pena blues (referencias a China en el dedicado a Chiang Kai-check, imágenes de Viet-Nam en uno que resonó a The Doors), urdió denso rock de autor parangonable con Cave, Cohen o Waits, y redobló los tambores como Birthday Party en hora y tres cuartos de ceremonia que se hizo corta e intensa.



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