Ayer les prometí hablar de otras fotografías que he encontrado en el interesante libro dedicado al arquitecto y urbanista Estanislao Segurola y como lo prometido es deuda de obligado pago, voy a comentar para ustedes una que me ha llamado especialmente la atención, porque viene a coincidir precisamente, con la teoría de este servidor de ustedes que, aunque de arquitectura entiende poco esa es la verdad, tiene sin embargo sus particulares, discutibles pero respetables teorías.
En cierta ocasión comenté el caso de ese edificio del Museo de Bellas Artes que se encuentra a la entrada del parque de doña Casilda, una obra realizada en 1940-45 y en la que participó también, en su calidad de arquitecto municipal, Estanislao Segurola. Y hablando de este edificio del Museo de Bellas Artes, decía yo que me parecía un inmueble de líneas sobrias, elegantes y señoriales y que por estas razones me resultaba poco agradable ese emplasto que le han añadido en su costado derecho a modo de un moderno divieso encristalado.
Por esta razón he leído con agrado el texto relativo al Museo de Bellas Artes en el quen se inserta una fotografía con un primer plano del monumento a Arriaga (el de la musa desnuda, posteriormente vestida y vuelta a desnudar) y la fotografía lleva este pie que copio textualmente:
«Imagen del Museo de Bellas Artes en el parque de Doña Casilda (Bilbao 1940-1945). Con proyecto de Fernando Urrutia y Gonzalo Cárdenas, la obra fue dirigida primeramente por Segurola hasta que le falló la salud, y por Eugenio Aguinaga hasta el final. Es sin lugar a duda uno de los mejores edificios de Bilbao de todos los tiempos».
Creo que esa línea final del texto, «Uno de los mejores edificios de Bilbao de todos los tiempos», justifica mi opinión sobre el emplasto de cristales que le han añadido en su flanco derecho. Y para acabar de «adornar» el señorial edificio, le han colocado detrás unas chapas roñosas sacadas del desguace de un barco viejo. Dicen que es una escultura y a lo mejor resulta que es verdad. A lo mejor es que mi pobre cerebro no consigue ver la belleza que encierran esas chapas roñosas. Si es así, ustedes perdonen.