Sanz ha señalado que "hay otros que pueden decir lo contrario, que son grupos incontrolados al margen de las instrucciones de la dirección, pero eso no es lo importante. Si son grupos incontrolados la obligación es controlarlos y si son controlados, son controlados. En cualquier caso son terroristas".
Con este argumento ha sostenido "que no existe ningún proceso de paz mientras existan acciones terroristas" y por ello "no se puede solicitar autorización a las Cortes generales para una negociación porque sería incumplir el acuerdo cuando no se están garantizando las bases de no violencia".
"Yo también tengo servicios policiales", ha dicho, y ha agregado que también posee "información de que se ha intentado darle (a lo sucedido en Barañain) la consideración que menos perjudicase desde el punto de vista político a la estrategia del Partido Socialista".
"Respeto"
Sanz ha pedido por ello "respeto" a sus palabras, como "lo tengo yo cuando hablo del presidente Zapatero, a quien le he ofrecido siempre toda mi colaboración, aunque en ningún caso estoy dispuesto a aceptar planteamientos que nunca se han aceptado al hablar de terrorismo y al calificar atentados como el del otro día en la tienda de un concejal de UPN".
Sanz ha subrayado que quienes ahora consideran que lo ocurrido en Barañain fue algo "puntual" ya "me dirán a mí cómo valoraban ataques de similar intensidad antes del alto el fuego, por qué antes los valoraban como atentados terroristas, incluso con menor intensidad que el de Barañain, y ahora no quieren".
Se ha preguntado así retóricamente si hacerlo no supondría romper "la estrategia política en la que están inmersos para poder solicitar la autorización en las Cortes y cumplir con el máximo objetivo que tienen: conseguir hacer ver ante la opinión pública que desaparece la violencia terrorista".