Un dromedario nació durante la madrugada del pasado sábado en el Circo Holiday, cuya carpa está instalada en el Puerto Viejo hasta el próximo lunes. Sus dueños, la familia Sacristán, han decidido ponerle el nombre de la localidad donde casualmente ha venido al mundo: Getxo. El pequeño animal presentaba ayer un aspecto saludable y ya se mantiene en pie.
La cría es una mezcla de dos tipos de dromedario que se diferencian por el color de su piel. Su padre, de nombre Blanco, es de ese tono, mientras que su madre, Torti, es marrón. Los genes maternos han determinado el matiz de la piel del animal recién nacido, que mama sin problemas varias veces al día. Mercedes Sacristán, portavoz del circo, indicó ayer que «el dromedario se encuentra en perfecto estado. Pesó unos 40 kilos». El parto se desarrolló sin ningún problema y Torti pudo sacar a su retoño adelante sin asistencia. «Obviamente, sabíamos que iba a ocurrir por estas fechas -explicaba ayer Sacristán-. Habíamos pasado varias noches vigilando, a la espera. Pero la noche del sábado no había nadie con ella». Una hora después del nacimiento, Getxo ya se puso de pie.
Sacristán explicó que el pequeño impide a su madre participar en el espectáculo que ofrecerán de jueves a lunes. «Si ahora la sacamos a la pista puede aborrecer a su cría, dejarla de lado. Así moriría», explicó la joven. Por esa causa, ambos estarán unos seis meses retirados.
Docilidad
Sacristán describió a Torti, que consume 30 kilos de hierba al día, como un animal dócil que lleva seis años con ellos, como parte de un auténtico zoo de 86 animales, muchos de ellos exóticos, que forman parte del espectáculo del Circo Holiday, en el que trabajan cerca de 80 personas. Los dromedarios tienen una gestación prolongada, de unos 13 meses. Da la casualidad de que la madre de Getxo parió otra cría hace aproximadamente un año en la localidad guipuzcoana de Zarauz. En aquella ocasión, la criatura murió porque nació débil tras un alumbramiento problemático.