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Martes, 25 de abril de 2006
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VIZCAYA
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Muere arrollado por su coche al quitar los calzos en una cuesta
El fallecido, de 49 años, aparcó el vehículo en Alonsotegi y lo intentó frenar con su cuerpo
Muere arrollado por su coche al quitar los calzos en una cuesta
El cadáver quedó tendido en mitad del camino. / LUIS CALABOR
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Un vecino de Güeñes de 49 años falleció en la tarde de ayer al ser arrollado por su propio vehículo, que se deslizó sin control por una cuesta de Alonsotegi. La víctima acababa de quitar los calzos que había colocado en las ruedas delanteras cuando el coche se le vino encima, según relataron algunos testigos del atropello.

El accidente mortal ocurrió alrededor de las siete de la tarde de ayer en el barrio de Arbuyo del municipio de Alonsotegi. El coche, un 'Seat Ibiza', estaba estacionado en un tramo de carretera en cuesta junto a las obras del corredor del Cadagua, en la nacional BI-636, según informaron a este periódico fuentes de la Ertzaintza.

Al parecer, el hombre se acercó al vehículo por su parte delantera y retiró los calzos que había colocado bajo las ruedas a modo de cuña para asegurarlo, debido a la pronunciada pendiente, cuando lo dejó aparcado. En ese momento, y por causas que los peritos deberán esclarecer, el coche comenzó a deslizarse cuesta abajo.

Contra otro turismo

En una primera reacción, la víctima trató de frenarlo con su propio cuerpo, según detallaron fuentes de la Policía vasca, pero no lo consiguió. La víctima, vencida por el peso y la inercia del vehículo, no pudo retirarse a tiempo y evitar que el vehículo le pasara por encima. El hombre quedó tendido en el suelo y el turismo continuó su recorrido sin control varios metros cuesta abajo hasta chocar contra otro coche aparcado, al que provocó importantes daños.

Al lugar del accidente acudieron en pocos minutos trabajadores de las cercanas obras del corredor del Cadagua y vecinos de algunos caseríos del barrio de Arbuyo, que nada pudieron hacer por la víctima. El equipo sanitario de una ambulancia medicalizada de Osakidetza sólo pudo certificar su muerte.

Varias patrullas de la Ertzaintza se desplazaron hasta la zona del atropello y abrieron un atestado para intentar aclarar las causas concretas que desencadenaron el arrollamiento y la fatídica muerte del vecino de Güeñes.



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