Así se ha expresado el secretario de Estado de Comunicación, Fernando Moraleda, en la conferencia de prensa posterior a la reunión de Zapatero con la diputada de Nafarroa-Bai, Uxue Barkos, y que cerró la ronda de entrevistas que ha mantenido el presidente del Gobierno con los representantes de los grupos del Congreso. En rueda de prensa anterior, Barkos dijo que salió del encuentro "absolutamente convencida de que nadie se plantea en estos momentos violentar la voluntad política de los navarros respecto a su estatus político".
En cuanto a la información diferente de Miguel Sanz respecto a la del Ministerio del Interior, Barkos ha indicado que el titular de este Departamento, Alfredo Pérez Rubalcaba, se ha puesto en contacto con el presidente navarro "para pedirle esos datos de los que habla porque no son coincidentes exactamente". Por su parte, Moraleda ha añadido que el Gobierno no va a polemizar con Sanz y sólo espera "colaboración institucional y confianza mutua entre instituciones" para lograr la erradicación de la violencia terrorista.
Moraleda ha insistido en que Navarra no está en el debate del proceso de paz y el Ejecutivo sólo piensa en esta comunidad "en los términos que deseamos -ha señalado- todos los demócratas sin excepción". Ante la posibilidad de que Zapatero se reúna con Miguel Sanz próximamente, como previamente ha asegurado Barkos, el secretario de Estado se ha limitado a subrayar que el presidente no descarta nuevas entrevistas con más representantes políticos.
Al cierre de la ronda de Zapatero con los portavoces parlamentarios, Moraleda ha destacado que todos ellos han dado su apoyo al Gobierno, incluida Nafarroa-Bai, a quien el Ejecutivo ha agradecido su muestra de apoyo y confianza. Moraleda ha expresadp su satisfacción por la unidad de los demócratas en este desafío y ha subrayado la contribución que a él pueden realizar todos los grupos, con independencia de su representación parlamentaria.
Tranquilidad de Barkos
Anteriormente, Barkos se refirió al estatus de Navarra y a la posibilidad de que forme parte del proceso que se pueda abrir, precisando que "jamás se ha puesto el nombre de Navarra encima de la mesa en instancias oficiales". "Yo no venía preocupada y me voy tan tranquila como he venido", agregó la diputada de Nafarroa-Bai, quien dijo que "jamás aceptaría" que el cambio del estatus jurídico de Navarra "se produjera por encima de la voluntad de los navarros".
Rechazó que se especule con Navarra por parte del presidente de esta comunidad, así como por el PP, y se refirió a la reciente visita de Mariano Rajoy a Pamplona y a sus "afirmaciones escandalosas", en las que pidió a Zapatero que los socialistas no pacten nunca con los nacionalistas. "Me siento insultada como nacionalista -aseguró- y muy preocupada como demócrata por estas declaraciones".
Recordó que el procedimiento de que Navarra se incorpore a la comunidad autónoma vasca está previsto en la Constitución y que requiere dos referendos, por lo que "el debate actual es poco coherente y gratuito". Sí se mostró preocupada porque "alguien" pueda utilizar a Navarra "como elemento para entorpecer el proceso", y, en esa línea, sugirió al presidente la necesidad y conveniencia de que Sanz sea informado por él "del proceso que se está viviendo".