Once personas han sido detenidas en una operación de la Guardia Civil con la que se ha dado por desarticulado "el grupo más importante" para la introducción y distribución de drogas en la zona de Tierra Estella y en parte de la Ribera navarra. Entre los arrestados, se encuentran tres guardia civiles, uno de ellos en Vizcaya.
La operación 'Gavilanes' ha concluido además con la imputación de otros tres agentes de la Guardia Civil y la incautación de más de 1.770 gramos de cocaína y 1.490 gramos de hachís, así como de siete vehículos de gama media-alta, balanzas de precisión y teléfonos móviles de alta gama. Estos datos han sido dados a conocer hoy por el delegado del Gobierno en Navarra, Vicente Ripa, y el coronel-jefe de la novena zona de la Guardia Civil, Luis Iglesias, quienes han precisado que el juez ha decretado el ingreso en prisión de diez de los detenidos como presuntos autores de un delito contra la salud públicas.
Iglesias ha calificado como "agridulce" el resultado de la operación, por la implicación de cuatro agentes de la Guardia Civil, uno de los cuales ha sido detenido en Navarra como presunto autor de un delito contra la salud pública y los otros tres (dos destinados en Navarra y uno en Vizcaya) han sido imputados acusados de delitos contra la salud pública y omisión del deber de perseguir delitos y uno de ellos además de cohecho.
Vehículos de alta cilindrada
La operación desarrollada por el Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Guardia Civil de Navarra comenzó el pasado mes de octubre y en ella se pudo comprobar que la droga era trasladada en vehículos de alta cilindrada desde Madrid hasta Estella, desde donde se distribuía a otras localidades.
El grupo organizado funcionaba con tres unidades independientes y correlacionadas, ante lo que se establecieron distintos operativos formados por especialistas del EDOA y del Grupo de acción Rápida (GAR) encaminados a la detención simultánea de los vehículos implicados en el traslado de la droga en cada momento.