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Miércoles, 26 de abril de 2006
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ATHLETIC
Encierro en Bilbao, encerrona en Sevilla
Clemente convierte San Mamés en un búnker e impone estrictas medidas para entrenar en secreto El Betis presiona a los árbitros y convoca a sus aficionados a una 'marcha verde' antes del partido
Encierro en Bilbao, encerrona en  Sevilla
ENCLAUSTRADOS. Clemente, con sus jugadores en el túnel de vestuarios de San Mamés. / EL CORREO
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El miedo une al Betis y al Athletic, que el sábado se miden en el Benito Villamarín en un partido decisivo para la permanencia de los dos equipos. Los dos entrenadores han decidido meter a sus equipos en el búnker. La medida no es novedosa. Lorenzo Serra-Ferrer se lleva a sus jugadores a Jerez de la Frontera por cuarta vez. El análisis del gesto deja un detalle de gran valor. Las otras tres veces que los verdiblancos se fueron a la ciudad gaditana era porque les esperaba un derbi ante el Sevilla. En pocas palabras, dan al partido del sábado la misma importancia que a un choque contra el eterno rival.

Clemente ya ha entrenado en otras ocasiones en San Mamés a puerta cerrada, pero nunca durante tres jornadas seguidas. Estos gestos reflejan la alarma que siente la gente de los dos equipos, que sólo han sumado cuatro y dos puntos en las últimas jornadas aunque todavía conservan ventaja sobre el descenso.

Ahora que la presión se le ha subido al cuello tras caer ante el Valencia, el Athletic trabaja de forma concienzuda. Clemente quiere que sus jugadores se batan como tigres en Sevilla. Todo el equipo reconoce la importancia del choque. Si se gana, no habrá por delante obstáculos para la permanencia. El entrenador encastilla desde hoy a su equipo en San Mamés y ha decidido ser implacable con las normas para evitar que se filtre nada de lo que va a hacer.

Fuentes de la junta desvelaron ayer a EL CORREO el listado de exigencias del entrenador para evitar que se pueda ver lo que va a hacer. Para empezar, en la tarde de ayer se colocaron en las puertas de San Mamés desde la que se ve algo del campo toldos azules que impiden la visión.

Además, se ha dado estrictas órdenes a los responsables de la tienda y la oficina de publicaciones del club, situadas en el campo de San Mamés, para que las puertas que comunican estas dos dependencias con el terreno de juego permanezcan cerradas a cal y canto.

Para que quede claro que se trata de una semana especial y no haya miradas sobre lo que hace Clemente, incluso se han suspendido en los próximos tres días las visitas guiadas en el Museo del club. «Hasta la semana que viene no hay visitas guiadas. Sólo se puede ver el museo, sin acceder a las gradas», contestó una empleada de la instalación en la mañana de ayer a una llamada de este periódico.

Partido definitivo

El Athletic teme una encerrona en el Villamarín. Todo el club andaluz se ha confabulado esta semana para ganar a los rojiblancos. Ha incluido este partido en la categoría del definitivo. Triunfar le pondrá con 40 puntos, cinco más que los rojiblancos, y prácticamente la garantizaría la permanencia. Teniendo en cuenta que los de Serra Ferrer se miden después a Alavés y Mallorca han interiorizado que este es el momento de ganar y de echar la persiana a la temporada. Basta un vistazo a las palabras de ayer del portero Contreras, sancionado por expulsión, para ver lo que espera a los rojiblancos. «No es un partido muy importante. Es una batalla en la que hay que defender la supervivencia».

Los andaluces quieren aprovechar el momento y actúan como si de una final se tratara. El consejo de administración ofrece a sus socios entradas a mitad de precio con el objetivo de llenar el estadio. El club protesta en su página web por el arbitraje del pasado domingo en campo del Espanyol (2-0). Según su criterio, se vio claramente perjudicado en el primer gol de Jarque porque tocó la pelota con la mano y en los dos penaltis señalados a favor de los catalanes.

Los aficionados han convocado una 'marcha verde' de apoyo. Este acto consiste en acompañar al equipo con cánticos y gritos de ánimo desde su hotel de concentración, el Ciudad de Sevilla, hasta el estadio, situado a tres calles. Las tres ocasiones anteriores en las que se convocó, ante Real Sociedad, Málaga y Sevilla, miles de aficionados secundaron la iniciativa.



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