Villarreal entera lloró de pena anoche. Estaba tan cerca la posibilidad de hacer realidad un sueño en el que hace apenas dos meses nadie pensaba, que al tenerlo tan cerca de la mano y diluirse como por arte de magia llenó de amargura a jugadores y afición del equipo castellonense. No pudo ser, pero se intentó. «Ya, pero ahora nadie se acordará ya de nosotros. Es una pena, porque hemos merecido un mejor premio», decía Javi Venta.
Y es cierto, porque los hombres de Manuel Pellegrini llegaron a tener contra las cuerdas al Arsenal, pero no acertaron a rematar su faena. «Hemos trabajado muy bien, y hemos llegado con facilidad, pero nos ha faltado definir y acertar ese penalti», decía el técnico argentino, quien sin embargo se mostró entusiasmado con la entrega de sus futbolistas. «Ha sido impresionante. Todo el mundo tiene que estar orgulloso de ellos, porque se han entregado y lo han dado todo». Así, pensó la afición, que despidió con una atronadora ovación a sus jugadores, que acabaron extenuados tras noventa intensísimos minutos frente a un rival que hizo bien su trabajo.
El presidente del club, Fernando Roig, tuvo que contener las lágrimas antes de entrar en un vestuario donde reinaba el abatimiento. «Ha sido un buen partido, hemos tenido ocasiones e incluso un penalti que no hemos metido. Merecíamos forzar la prórroga y luego que Dios dijera. Nos quedamos con todo lo vivido por un club, un equipo y una afición que hemos demostrado que podemos estar aquí. Sólo podemos levantar el ánimo y hacernos fuertes para los cuatro partidos de Liga que nos quedan».
Por su parte, Reyes, jugador del Arsenal, no ocultaba, pese a su alegría, que «el Villarreal ha sido superior».