Una mujer tamil hizo estallar ayer los explosivos que llevaba adheridos al cuerpo en el cuartel general de las Fuerzas Armadas de Colombo y mató al menos a nueve personas e hirió a 27, entre ellos el jefe del Ejército, blanco del ataque. La mujer, supuesto miembro de la guerrilla de los Tigres de Liberación de la Patria Tamil (LTTE), cometió un atentado suicida al arrojarse al vehículo en el que el jefe del Ejército de Sri Lanka , Sarath Fonseka, viajaba con su personal de seguridad.
Horas después, el Ejército ceilanés lanzó un ataque aéreo de represalia contra una base de la guerrilla tamil en Triconmalee (este de la isla), según dijeron fuentes militares, pero un portavoz del Gobierno insistió en que sigue «comprometido con la paz» y que se trata de una acción «limitada para evitar ataques».
En el cuartel general del Ejército, la explosión de la bomba de la terrorista suicida había causado al menos la muerte de la supuesta rebelde, el chófer del vehículo y otras ocho personas, dos de ellas civiles, según fuentes del hospital donde fueron ingresados. La mujer saltó al vehículo cuando el comandante salía del cuartel general en Colombo para ir a comer a su casa. El jefe del Ejército resultó herido en la explosión y ha sido sometido a una operación quirúrgica pero se encuentra fuera de peligro, según dijo Jayawardena a los medios locales.
Efectos negativos
Fonseka fue nombrado jefe del Ejército de Sri Lanka poco después de las elecciones que llevaron al poder al presidente Mahinda Rjapakse el pasado noviembre y ha protagonizado la línea dura en la lucha contra el LTTE.
La misión nórdica de supervisión del alto el fuego en Sri Lanka emitió un comunicado en el que señaló que este ataque «es otro obstáculo para el alto el fuego y el proceso de paz. Probablemente tendrá efectos muy negativos en la relación entre el Gobierno y el LTTE y dificultará la posibilidad de futuras negociaciones». Además, los supervisores piden al Gobierno en el escrito que «permanezca fiel al proceso de paz».
Aunque nadie reclamó la autoría del atentado, todo parece indicar que los rebeldes tamiles son los responsables, ya que era práctica habitual de la guerrilla cometer atentados suicidas, aunque no lo hacen desde julio de 2004. Los tamiles anunciaron la semana pasada que no acudirían a las negociaciones en Ginebra para lograr la paz en el país, mientras el Gobierno pidió a la comunidad internacional que iniciara acciones contra la guerrilla.