El hombre más buscado de Irak, Abú Musab al-Zarqawi , apareció ayer en unas imágenes de una página web en las que alentó a los combatientes de Irak a seguir con su «guerra santa», amenazó a aquellos grupos insurgentes que pensaran declarar una tregua y recordó su obediencia a Bin Laden. Además, desmintió los rumores de su apartamiento de la dirección del 'Consejo de Muyahidines', la organización que el pasado enero se presentó como unificadora de distintos grupos de la insurgencia iraquí.
Al-Zarqawi, que muestra un aspecto excelente, no asume ninguna acción terrorista en concreto y sólo habla de la necesidad de continuar la 'yihad' (guerra santa) en Irak contra los «cruzados». El mensaje aparece datado por él mismo hace sólo cuatro días, el pasado 21 de abril.
Las imágenes, ampliamente difundidas por la cadena de televisión Al-Yasira, aparecen justo dos días después de que el mismo Osama bin Laden hiciera público un mensaje sonoro en el que volvió a repetir sus amenazas a Occidente.
Al-Zarqawi aparece en unos casos sentado en una sala junto a varios seguidores, y en otros en campo abierto, en una región desértica que el vídeo identifica como perteneciente a la vasta provincia de Al-Anbar, en el oeste de Irak, donde parecen hacer prácticas militares.
Deslegitima «cualquier gobierno que sea creado en Irak, ya sea con kurdos o con agentes suníes, será un gobierno agente (de Washington), y partidario de los cruzados», advierte Al-Zarqawi, que lleva un pañuelo negro sobre la cabeza y luce una poblada barba, mientras a su lado reposa un fusil automático.
En su mensaje, rechaza además las recientes elecciones iraquíes como ilegítimas y considera que no son sino «un intento de sacar a Washington del atolladero en que se encuentra en Irak», un país «donde se derrumba la moral de los soldados estadounidenses, dirigidos por generales judaizantes y cruzados». Pero además, el mensaje sirve para acallar los rumores de que hubiera sido apartado del 'Consejo de Muyahidines', una información que circulaba en las últimas semanas, y de paso también desmiente su deficiente estado de salud o sus heridas.