Iberia ya tiene su compañía de bajo coste. Después de meses de amagar con la creación de una aerolínea de vuelos baratos, ha sellado por fin una alianza con varios socios nacionales para la creación de una firma que tendrá base en Barcelona y comenzará a operar en octubre. La empresa presidida por Fernando Conte se incorporará en el accionariado del nuevo proyecto con un mínimo del 20% del capital social. El Grupo Cobra (ACS), Iberostar, Quercus (del grupo catalán Agrolimen) y Nefinsa, la sociedad inversora de la familia Serratosa, le acompañarán en el proyecto, en el que todos permanecerán al menos tres años.
Las 'low cost' han puesto en apuros a Iberia, que ha visto cómo su cuota de mercado en España y Europa se ha recortado. Incluso el propio Conte aseguró que sus previsiones pasan por que este tipo de aerolíneas -que ya transportan a tres de cada diez viajeros que llegan a España por avión- controlen en dos o tres años el 50% de los vuelos de corto y medio radio en el país.
Tras tantear a varios posibles socios y distintas formas de participación en el proyecto, Iberia ha dado el paso definitivo. Según un hecho relevante enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, la aerolínea invertirá 24 millones de euros para hacerse con el 20% de las acciones ordinarias o derechos políticos. Sin embargo, y aunque fuentes de Iberia aseguran que la firma no controlará la nueva 'bajo coste', el porcentaje de control sobre los derechos económicos ascenderá al 80%. Para ello, suscribirá tanto acciones ordinarias como privilegiadas. El resto del capital social se repartirá a partes iguales entre el resto de socios. Según fuentes conocedoras del proyecto, el capital inicial ascenderá a 50 millones de euros, de los que 26 serán aportados por los compañeros de vuelo de Iberia.
30 aviones en 2008
La nueva línea de billetes baratos, subrayó un portavoz de Iberia, no será gestionada por la aerolínea de bandera, sino que «operará y de forma totalmente independiente y autónoma». De hecho, tendrá aviones y rutas propias. La previsión es que comience a operar en octubre y que a finales de año cuente con cinco aviones, flota que aumentará hasta 30 en 2008.
La sede de la nueva 'low cost' estará en Barcelona, desde donde volará a España y Europa. La elección no es casual, al ser el aeropuesto donde las 'low cost' más daño han hecho a Iberia en los últimos años. La denominación de la aerolínea todavía está por concretar, aunque fuentes del sector señalaron que el nombre más probable es 'Catair'.