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Miércoles, 26 de abril de 2006
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Palabras para tod@s
Dos expertas dieron ayer fórmulas para evitar el lenguaje sexista en los medios de comunicación
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Si un político se refiere al ciudadano español, cualquier mujer se da por aludida. Sin embargo, si se habla de niñas, el sector masculino queda al margen. Esta situación fue analizada ayer en Bilbao en la conferencia 'Lenguaje, medios de comunicación e igualdad entre sexos', organizada por la Fundación del Español Urgente, Fundéu. Dos expertas plantearon soluciones para evitar el lenguaje sexista en los medios de comunicación.

«No podemos hablar como si la mujer no existiese», dijo Mercedes Bengoechea, decana de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Alcalá, para quien el papel femenino ha sido durante años invisible. «Hay que encontrar algo más neutro de lo que usamos hoy día». Sólo hay que buscar la igualdad. ¿Cómo? Evitar el artículo 'la' delante del apellido cuando se habla de una mujer. «Resulta peyorativo», resaltó Bengoechea. El nombre de pila, para ellas, es otro error. «Dicen Díaz y piensas en un hombre». Siempre hay mujeres escritoras, mujeres médicas... «Hay un exceso de referencia al sexo femenino». Otra medida es romper con los hábitos en el orden de aparición, «hablar de niñas y niños».

«No hay que discriminar positivamente, sino hablar con coherencia. ¿Por qué temer a la catedrática, la experta?... No se trata de marcar paquete, sino de buscar recursos porque, al decir 'padres', hay quien puede entender que son sólo varones», según Lucía Martínez Odriozola, periodista y profesora de la Universidad del País Vasco, para la que la clave está en la precisión. ¿Cómo llamar a la violencia de género? «Violencia sexista, del varón, hacia las mujeres, doméstica...». Y en el tratamiento de esas noticias hay que «evitar la frivolidad, lo escabroso, proteger los derechos de las víctimas, evitar la causa-efecto y titular con la detención».



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