Los técnicos forales pondrán en marcha el próximo invierno un nuevo sistema de plantación de viñedos que se está estudiando en Francia y en Italia. Se caracteriza por utilizar más cepas en el mismo espacio y patrones de menor vigor, de forma que «los brotes son más pequeños. La cosecha es menor pero de mayor calidad», explica Juan Ramón Muguruza, jefe del servicio agrícola. Esta técnica se implantará en la bodega experimental de Zalla y se someterá a estudio durante los diez próximos años.
Otro ambicioso proyecto de investigación es el banco de germoplasma que reunirá la colección de 'vitis silvestres' existentes en Vizcaya. Se trata de poblaciones «anteriores a la variedad de uva que se cultiva» que crecen en las riberas de los ríos y los márgenes de las carreteras, y se ven amenazadas por las obras públicas. «Es un patrimonio genético que hay que preservar, toda una reserva para cualquier estudio que se haga en el futuro», destaca Muguruza.
La Diputación ha llegado a un acuerdo con la Universidad de Sevilla para desarrollar el banco y tiene previsto habilitar un museo al aire libre de 'vitis silvestres' y variedades autóctonas cultivadas en Zalla. Otras técnicas aplicadas al txakoli son la maceración de la uva en frío y las estaciones agrometeorológicas que permiten predecir el riesgo de enfermedades. Los avisos se envían a los productores por Internet, correo electrónico y mensajes al móvil. Estos días se ha lanzado una alerta de «riesgo de infección primaria por el mildiu» debido a las condiciones de humedad y temperatura.