El Correo Digital
Jueves, 27 de abril de 2006
 Webmail    Alertas   Envío de titulares    Página de inicio
PORTADA ÚLTIMA HORA ECONOMÍA DEPORTES OCIO CLASIFICADOS SERVICIOS CENTRO COMERCIAL PORTALES
OPINIÓN
CARTAS AL DIRECTOR
Navarra
Vamos, hombre, faltaría más. Los navarros, Navarra en pleno, ni mucho menos su, hoy por hoy, presidente don Miguel Sanz, no tienen miedo alguno a que se pronuncie el ciudadano. Dice el señor Egibar que se tiene miedo al pronunciamiento, y la verdad es que está muy confundido. A lo que podemos en todo caso temer los navarros es a lo que se esté fraguando a nuestras espaldas. Osa el representante del Partido Nacionalista Vasco decir que existen vascos confinados en suelo navarro, pero olvida que estos hombres y mujeres son navarros de hecho y de derecho, son vascos también porque Navarra tiene su historia escrita en vasco, pero no en una invención circunstancial llamada Euskal Herria. Claro que hay muchos navarros que piensan diferente y así lo demuestran en las urnas, en eso se muestra la libertad de este pueblo.

Por ello, no tenemos miedo alguno. Los navarros, al igual que los vascones -porque éstos son igualmente navarros- han sido siempre gentes de gran valor, valentía y de difícil amedrentar. Lo que podemos temer es que alguien nos venda por un saquete de monedas, y además pretenda darnos un beso de amigos. Gracias a que las condiciones ni se dan, ni se darán, porque no permitiremos que nadie imponga su voluntad sobre el pueblo navarro, único poseedor de su soberanía y sobre la que no tienen necesidad de pronunciarse.



Vocento