Sentimiento Albiazul recabó ayer el apoyo de los grupos políticos del Ayuntamiento de Vitoria a sus objetivos e iniciativas, desde la demanda «de una imagen seria, honrada y transparente» del Alavés, «incompatible» con la que transmite en la actualidad, hasta su propósito de que el presidente Dmitry Piterman acabe por vender su paquete accionarial y abandone Mendizorroza.
La plataforma hizo uso de un turno popular para exponer sus planes ante la Comisión de Educación, Cultura y Deportes, como ya cumplió con anterioridad en las Juntas Generales de Álava. Igualmente, el colectivo informó a los representantes municipales de su propuesta de forzar una junta general extraordinaria de accionistas de la sociedad anónima deportiva albiazul.
En el curso de la comparecencia, después de la cual tomaron la palabra los partidos políticos, la concejala popular Encina Serrano expuso su «apoyo incondicional» a Sentimiento Albiazul, porque, dijo, «compartimos sus objetivos». Antxon Belakortu, de EA, se sumó al respaldo del grupo que dirige el Ayuntamiento con el deseo de que finalmente se consiga «pasar así una de las páginas más tristes de la historia del Alavés», en referencia al mandato de Piterman.
Desde el PSE, Aura Pintos reclamó al presidente de la entidad vitoriana «una actitud más moderada» y, aunque entendió los planteamientos de Sentimiento Albiazul, consideró que al Ayuntamiento sólo le compete «velar por el cumplimiento de los convenios» que le unen con el Alavés. Por su parte, el peneuvista Íñigo Antia, el más crítico, acusó al gobierno municipal de «blandengue» con Piterman y apostó por someter al club a una «auditoría externa» para conocer su estado financiero.