Serkan Erdogan se esfuerza por poner en práctica sus conocimientos adquiridos de castellano desde su llegada a Vitoria, pero aún prefiere el inglés a la hora de acceder a una entrevista. En boca del jugador turco, el idioma de Shakespeare, adquiere una sonoridad vehemente que va desgranando pensamientos que casi parecen sentencias. Es una determinación muy parecida a la que tiene cada vez que arma el brazo para lanzar un triple o a la hora de penetrar contra una muralla de pívots rivales para sacar una canasta casi imposible. La 'Final Four' se acerca y Serkan Erdogan va a vivir una experiencia nueva en su carrera. Sin embargo, no quiere ni hablar de satisfacción por el mero hecho de estar. Quiere el título, conoce que el primer escollo, el Maccabi, obliga a una heroicidad colectiva mientras desdeña el peso de precedentes o favoritismos. «Los equipos son los que ganan los partidos, no la tradición».
-¿Significa algo haber perdido dos partidos en los tres últimos choques de ACB ahora que llega la 'Final Four'?
-La ACB siempre es dura. Tienes que jugar serio en cada partido, ser más agresivo, sobre todo si juegas fuera de casa. Creo que no lo hicimos ante Manresa y Fuenlabrada y por eso perdimos. Sin embargo, estoy convencido de que vamos a ser un equipo serio en la 'Final Four'.
-¿Ha sido complicado abstraerse de semejante reto en estos días previos?
-Es normal. Es la psicología humana. Tienes una competición más fuerte delante en seis días y es difícil olvidarlo. Tampoco es una excusa que explique por qué perdimos estos partidos. Tenemos que jugar bien tanto en Praga como en los choques de ACB que nos quedan.
-¿Cómo respira el equipo en los días previos a medirse al Maccabi?
-Es una atmósfera diferente, no es igual a las vísperas de cualquier otro partido. Incluso los entrenamientos se vuelven aún más intensos porque es la competición más fuerte y queremos ganarla. El equipo está muy expectante. Personalmente, me gustaría enfrentarme al Maccabi ya, lo antes posible.
-Será la primera 'Final Four' de su carrera. Por lo que dice, parece que no se contenta simplemente con estar ahí.
-Desde luego. Quiero ganarla. Los cuatro equipos que llegamos a Praga tenemos nuestra oportunidad. Quien juegue el mejor baloncesto en estos tres días se llevará el título, pero yo tengo fe en mi equipo. Somos buenos jugadores y sabemos lo en serio que hay que tomarse esta competición.
«No será una sorpresa»
-En un momento tan importante como éste, parece que al equipo se le pide de nuevo una gran actuación como la que protagonizó en Atenas ante el Panathinaikos.
-En toda Europa la gente piensa que ganar al Maccabi sería una sorpresa; yo no. No opino así. Tenemos tanta calidad como el Maccabi, el CSKA o el Barcelona. Pero debemos que demostrarlo sobre la cancha. Para mí, si ganamos al Maccabi no será una sorpresa.
-Más de 9.000 seguidores macabeos por 1.500 del TAU, el poder y la tradición del Maccabi. Parece que, más que a un equipo, se enfrentarán a un símbolo.
-El Maccabi tiene un gran equipo y es cierto que también una gran trayectoria. Sin embargo, los equipos son los que ganan los partidos, no la tradición. Creo que estaremos conectados a este partido como un equipo e intentaremos superarlos. Vamos a tratar de dar lo mejor, todos vamos a pelear duro. No importa quién anote, quién juegue en el quinteto titular. Lo importante es que vamos a intentar ganar como un equipo. Todos creemos que se puede lograr.
-Parece extendida la idea de que el Maccabi es un equipo más vulnerable sin Jasikevicius. ¿Está de acuerdo?
-Creo que sin él son un equipo diferente. Solomon es un tipo distinto de jugador, más ofensivo y anotador. Aún así, siguen siendo muy poderosos. Lo que tenemos que hacer es ser tan agresivos como ellos. Si jugamos como lo hicimos contra el Fuenlabrada no vamos a tener ni una sola opción.
Como en casa
-¿Tras unos meses en Vitoria, se siente totalmente asentado en el TAU tanto dentro como fuera de la cancha?
-Desde luego. Era una cuestión de tiempo. Es lo que necesitas cuando sales a jugar por primera vez fuera de tu país. Creo que mi proceso de adaptación ya está cerrado. A partir de ahí, mi objetivo es intentar jugar cada día mejor hasta el final de mi contrato con el TAU. Me siento como en casa.
-Primer jugador turco en la ACB y el único jugador otomano de esta 'Final Four'. El TAU habrá ganado seguidores en su tierra.
-Cierto. No puedes imaginar la de seguidores de este equipo que hay en Turquía por el hecho de que yo esté jugando. Eso me hace sentir mucho orgullo. Sin embargo, tampoco quiero que eso suponga una presión para mí en Praga. Sólo quiero centrarme en este torneo, intentar disfrutar y jugar un buen baloncesto. No quiero pensar en otra cosa que no sea eso.
c.p.arrilucea@diario-elcorreo.com