El TAU ya vela armas en Praga y antes del viaje de la expedición Velimir Perasovic ofreció su última rueda de prensa en Vitoria. No dudó en afirmar que «no hay un claro favorito» al título y sobre el Maccabi advirtió que «sigue siendo uno de los ogros de esta competición».
A dos días vista de la semifinal, el técnico baskonista aseguró que ve a la plantilla «con ansias de que llegue el partido» por encima de cualquier otro aspecto. «No veo a los jugadores con ánimos de revancha por la final de Moscú con el Maccabi. En lo único que piensan es que estamos ante una oportunidad histórica».
Preguntado por qué equipo tiene más opciones de llevarse el cetro continental, descartó tener uno en mente. «Nunca hay uno claro, incluso el año pasado no veía un favorito. Se hablaba del CSKA, del Maccabi o del Pana-thinaikos y el TAU era el único que no lo era. No creo que ningún equipo se sienta favorito. Cualquier despiste te lleva a perder».
Sobre la escuadra israelí comentó que es un conjunto «que ha ganado en agresividad y que es más fuerte en defensa que el año pasado» y apuntó las claves para luchar por el triunfo. «Hay que hacer un partido serio, sin fisuras y con un trabajo defensivo muy constante. Anotan con muchísima facilidad y si no estás concentrado va a ser difícil ganar».
Repetir como en Moscú
Perasovic espera de esta manera «repetir una victoria extraordinaria como la del CSKA» en la edición de 2005 y negó que a los hombres de Pini Gershon pueda pasarle factura el jugar ante 9.000 de sus incondicionales. «A un equipo le puede pesar mucho el tener que ganar como sea, como le pasó al CSKA, pero a nuestro rival no le va a pasar porque lleva muchos años jugando finales. La única presión que van a tener es la de nuestro juego. Si jugamos un partido bueno y serio, sí tendrán presión».