Fred Weis no se había visto en una tesitura similar en su carrera deportiva. Acostumbrado a otras metas y tras un primer año en Bilbao con un desenlace no tan agobiante como el actual, el poste francés reconoce que no es ajeno a los nervios que provoca el vértigo clasificatorio. Como segundo capitán, junto a Javi Salgado, es una voz reconocida en un vestuario que busca la unidad para afrontar cuatro jornadas que enviarán al Lagun Aro al cielo o al infierno. Ya no quedan estaciones intermedias de paso. Será el sucedáneo más terrenal de una 'Final Four' en la que el baloncesto en la provincia se juega su futuro.
-¿Cómo ven los jugadores la situación a la que se ha visto forzado el equipo?
-Está como todo el mundo lo puede ver, muy difícil. Pero no es tan preocupante como puede pensar la gente. Creo que hemos reaccionado bien hablando el lunes con Txus y todo el equipo y ya se deja notar una actitud diferente para ganar los partidos que quedan.
-¿Qué se dijeron, que no supieran, en esa reunión?
-Que nadie puede salir de aquí sin hacerlo bien. Es necesario que todos sigamos la misma línea, porque tenemos equipo para ello y ganas.
-¿Se sienten solos ante el peligro?
-No hay nadie que nos pueda ayudar. Sólo podemos pensar en nosotros, en el equipo. Y cuando hablo del equipo me refiero hasta al preparador físico. Por ejemplo, si decimos que vamos a defender de una manera, todo el mundo tiene que ir a muerte a hacerlo así. Más vale morir con nuestras convicciones que sin hacer lo que debemos.
-Una victoria en las últimas siete jornadas. ¿Merece la pena mirar hacia atrás?
-No puedes olvidarte por completo del pasado. No es bueno hacerlo. Hay que quedarse con lo que se hizo mal para no repetirlo, para no caer en los mismos errores.
-Contra el Fórum pareció con los nervios les consumían.
-En el último partido, yo estaba muy nervioso. Llegué demasiado temprano al partido, me sentía extraño y cuando estás así no puedes rendir bien. Tenemos que olvidarnos todos de la presión y jugar un partido de baloncesto. Hay que dar el cien por cien y no pensar que si perdemos ya todo se acabó. Si no, nos pasará lo que ocurrió en el último partido contra el Fórum.
-Dos victorias en cuatro partidos. ¿Están más a tiro los que jugarán en La Casilla?
-Tenemos que solucionarlo antes del último partido en casa contra el Pamesa. Jugarnos toda la temporada en un partido, aunque nos ayudaría que fuera en casa, conllevaría una presión máxima. Por eso, vamos a tratar de ganar en Manresa y después repetir contra el Leche Río para asegurar la permanencia.
«Debemos ir juntos»
-¿Cómo deben presentarse en Manresa? ¿Cuál es la receta mágica??
-Juntos. Debemos ir juntos, como un equipo, como un bloque. Tenemos mejor equipo que ellos. Si cada uno piensa en sus cosas o le puede la presión, no será bueno. Tenemos que pensar en el bien del equipo. Si hay ocho jugadores que no tienen que anotar y uno que meta ochenta puntos, así jugaremos para ganar. Nos tiene que dar igual la estadística.
-Usted no está acostumbrado a esta zozobra. ¿Cómo la sobrelleva?
-Siempre he dicho que me gustaría seguir aquí. Para mí es muy importante que el equipo siga en la ACB. El año pasado fue difícil, pero no tanto como se ha puesto esta temporada. Es cierto que soy un jugador que nunca ha tenido este tipo de presión, es algo nuevo. Debo guardarla para mí y que no involucre a los demás, ni que se note en la cancha.
-Si ustedes sufren, imagine cómo lo está pasando la afición. ¿Algún mensaje de cara al próximo jueves, cuando llegue el Breogán?
-Que esté como siempre, a nuestro lado. Sobre todo, que no se enfríe si el partido se nos complica y se pone duro. La afición siempre nos ha ayudado mucho y esta situación es tan difícil para nosotros como para nuestros seguidores. Les pedimos que nos apoyen hasta el final.
-Por favor, sáquenos de dudas. ¿Se salvará el Lagun Aro?
-Espero que sí. De lo contrario, mi mujer me mata.