Cerca del ecuador de la temporada, reaparece el australiano Robbie McEwen. Sacrificó sus opciones en las clásicas por el Giro y el Tour. Por eso, la primera etapa del Tour de Romandía era un buen test para él. Lo superó sin problemas: otra victoria sobre la raya final de los 169 kilómetros.
McEwen baió a los italianos Mirko Lorenzetto (Milram), Daniele Bennati (Lampre) y Enrico Gasparotto (Liquigas). En el Giro se topará con Petacchi. Ayer fue un buen ensayo. Tras esta jornada, el italiano Paolo Savoldelli (Discovery), vencedor del prólogo y de la última edición del Giro, sigue al frente de la general. La etapa tuvo un protagonista de lujo: Konichev, que con 40 años estuvo más de 100 kilómetros escapado.
Hoy se disputará la segunda etapa, con salida y llegada en Porrentruy, tras 171 kilómetros de viaje y con el alto de la Cruz, situado a pocos kilómetros de la línea de meta. Los velocistas darán paso a los escaladores. Y a Alejandro Valverde, que contará con una oportunidad para sumar un nuevo éxito a su palmarés.
Ullrich quiere otro Tour
Pero en Romandía, la atención sigue centrada en Jan Ullrich. El alemán señaló ayer que su retraso en la preparación proviene de una caída mientras se entrenaba. Con todo, confía en completar un gran Tour. «Sé que he empezado tarde a competir, aunque mi intención es ponerme pronto en forma. Sé que ahora lo voy a pasar mal. Aún queda tiempo hasta el Tour y soy optimista. Estaré a punto».
Ullrich respondió a los que le cuestionan. «Aún tengo cosas que desmostrarme. Quiero un segundo Tour. Y estoy muy motivado», aseguró el corredor alemán.