El Comité de las Regiones de la UE, institución que agrupa a las nacionalidades, regiones y ciudades de la Unión, manifestó ayer su apoyo a las nuevas perspectivas que la declaración de alto el fuego de ETA ha abierto en el País Vasco, y expresó su disposición a enviar una delegación «con la misión de explorar las formas de apoyo de la UE al proceso de paz». El comisionado vasco para Relaciones Exteriores, José María Muñoa, anunció que cursaría la invitación para que el viaje se realice «en el momento más oportuno».
La implicación del Comité en la situación creada con el alto el fuego se produjo a través de una declaración de su presidente, el socialista francés Michel Delebarre, al obstaculizar el PP un proyecto de resolución planteado por los liberales y asumido por la mayoría de las fuerzas presentes.
Los populares pretendían introducir una enmienda en el proyecto de resolución que, a juicio de José María Muñoa, resultaba «inaceptable», porque «se entrometía demasiado en las condiciones de un proceso que está aún siendo discutido». El PP europeo planteaba que el Comité de las regiones exigiera a ETA su desmantelamiento y su desarme y emplazara a la banda a pedir perdón a las víctimas.
El resto de los grupos rechazaron la enmienda y el PP tampoco se avino a respaldar la propuesta original, por lo que el presidente del Comité asumió el protagonismo presentando una declaración de seis puntos que leyó al inicio de la sesión plenaria. Delebarre aseguró que el cese de la violencia es «una buena noticia para todos los europeos» y expresó «nuestro reconocimiento y solidaridad» a las víctimas del terrorismo.